Miércoles 25 de Marzo de 2026
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Los aranceles aplicados al vino en Estados Unidos durante 2025 alcanzaron un valor de 492,2 millones de dólares, según datos de la American Association of Wine Economists (Aawe) basados en cifras del U.S. Bureau of Census y USA Trade Online. Esta cantidad supone un aumento considerable respecto a años anteriores: en 2024 los aranceles sumaron 81,8 millones de dólares, en 2023 fueron 78,7 millones, en 2022 llegaron a 95,3 millones y en 2021 alcanzaron los 134,6 millones. El incremento registrado en 2025 se explica por la decisión del Gobierno estadounidense de ampliar los aranceles a los vinos europeos tras el anuncio realizado el pasado 2 de abril.
El sector vitivinícola internacional vivió un año complicado en 2025. Las exportaciones descendieron entre los principales países productores, como Italia, Francia y España. Esta caída se atribuye a varios factores: la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos, el impacto del cambio climático y la reducción del consumo mundial de vino. La situación ha generado preocupación entre los productores y exportadores, que ven necesario diversificar mercados ante la dependencia del mercado estadounidense.
La imposición de aranceles a productos europeos, incluido el vino, fue una medida impulsada por el expresidente Donald Trump durante su primer mandato. Entre 2018 y 2021 se aplicó un gravamen del 25% a vinos procedentes de Francia, España, Alemania y Reino Unido, aunque no afectó a los vinos italianos en ese periodo. Sin embargo, desde abril de 2025 la medida se extendió también a otros países europeos.
El aumento de los aranceles ha provocado una caída en las exportaciones hacia Estados Unidos. En el caso del vino italiano, las ventas al país norteamericano generaron en 2025 un valor de 1.750 millones de euros, lo que supone una bajada del 9,1% respecto a 2024. El volumen exportado también disminuyó hasta los 339,5 millones de litros, un descenso del 6,2% según datos del Istat analizados por WineNews.
La situación se complica aún más tras la sentencia del Tribunal Supremo estadounidense que declaró ilegales estos aranceles. La Aawe plantea una cuestión relevante: dado que no está claro quién asumió finalmente el coste a lo largo de la cadena comercial —productores, importadores, distribuidores, minoristas o consumidores— surge la duda sobre quién debería recibir ahora una posible devolución. El importe total estimado para reembolsar podría alcanzar los 130.000 millones de dólares.
El proceso para determinar cómo y a quién devolver estas cantidades se presenta complejo y sin una solución inmediata. Mientras tanto, el sector vitivinícola europeo observa con atención la evolución del mercado estadounidense y las posibles consecuencias económicas y comerciales derivadas tanto de los aranceles como de su eventual devolución.
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