¿Podría Ozempic alterar la industria del vino mundial?

El medicamento de moda que consumen Elon Musk, Kim Kardashian o Luis Miguel, que se está usando para adelgazar, podría traer de cabeza a la industria del vino

Lunes 27 de Noviembre de 2023

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La industria vinícola, acostumbrada a lidiar con las advertencias de gobiernos y organismos sobre los peligros del alcohol, se enfrenta ahora a un desafío inesperado: el auge de Ozempic, un medicamento desarrollado por la compañía farmacéutica danesa Novo Nordisk. A diferencia de las advertencias gubernamentales, Ozempic, o marcas similares como Rybelsus y Wegovy, presenta la particularidad de ser un producto que muchas personas desean consumir activamente porque reduce tanto el apetito que las personas consiguen adelgazar sin esfuerzo, casi de manera mágica. Sin embargo hay otro efecto secundario del que no se habla mucho, y es que además de la pérdida de apetito también elimina el deseo de beber alcohol.

Ozempic, cuyo principio activo es semaglutide, se presenta como un inyectable creado junto con su compañero Wegovy en 2015 y lanzado al mercado en 2017. Fue diseñado originalmente para personas con diabetes tipo 2, sin embargo, su popularidad se ha disparado entre aquellos que buscan perder peso rápidamente. El medicamento, que cuesta aproximadamente 900 dólares al mes, es adquirido por muchos pacientes de forma particular, incluso cuando su uso no está cubierto por seguros, ya que frecuentemente se utiliza de manera no oficial. Esta demanda ha provocado escasez del medicamento para aquellos que realmente lo necesitan.

Su uso por parte de famosos, como Elon Musk, Kim Kardashian o Luis Miguel, entre una larga lista, no ha hecho otra cosa que acrecentar su popularidad hasta tal punto que mucha gente está acudiendo a la dark web para conseguir el medicamento sin receta, con los riesgos que ello conlleva.

La acción de Ozempic se basa en tres mecanismos: ayuda al páncreas a producir más insulina cuando el azúcar en sangre es alto, previene que el hígado produzca demasiado azúcar y ralentiza la evacuación del estómago. Esta combinación de efectos ha resultado en una pérdida de peso significativa para los usuarios en muy poco tiempo.

El vino, considerado una bebida social, integrada en la dieta mediterránea y saludable consumida con moderación, podría verse afectado por el uso de Ozempic. La industria vinícola asume que si un usuario de Ozempic se reúne con amigos y decide no beber, es probable que otros hagan lo mismo, lo que podría resultar en una disminución del consumo de vino. Un artículo del New York Times examinó las demografías de los usuarios de Ozempic, encontrando que el medicamento es menos prevalente en áreas con una alta concentración de diabéticos, como Brooklyn, en comparación con zonas más acomodadas como el Upper East Side de Manhattan. Aunque este análisis no constituye un estudio científico, ofrece una perspectiva sobre la distribución del consumo del medicamento.

Según un informe de The Washington Post, algunos expertos anticipan que el uso generalizado de Ozempic y medicamentos similares podría conducir a una disminución general del 1.8% en el consumo de alcohol en Estados Unidos, lo que representa una pérdida de 3.500 millones de dólares en ventas para la industria del alcohol.

El potencial de estos medicamentos para ayudar a resolver problemas sociales como el alcoholismo y la obesidad es considerable. Sin embargo, también presentan desafíos. Existen numerosas demandas y abogados que buscan responsabilidades por efectos secundarios como problemas estomacales, incluyendo gastroparesia e íleo. Como siempre, es recomendable consultar a un médico antes de comenzar cualquier medicación nueva.

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