Miércoles 26 de Noviembre de 2025
La empresa Sun’Agri ha presentado este miércoles los resultados de las vendimias de 2025 en la región Sur de Francia, donde se han aplicado sistemas de agrivoltaísmo en viñedos. Esta tecnología, que combina la producción agrícola con paneles solares móviles instalados sobre los cultivos, ha permitido reducir el consumo de agua hasta un 60% en comparación con parcelas testigo sin protección. El informe señala que, además del ahorro de agua, se han conseguido incrementos en los rendimientos y una menor mortalidad de las plantas.
El estudio se ha realizado en un momento en el que la región Sur sufre sequías prolongadas y temperaturas elevadas. Según datos del Observatorio Copernicus, agosto fue el mes más seco en Europa y la cuenca mediterránea desde 2012. En este escenario, la gestión eficiente del agua se ha convertido en una prioridad para los viticultores franceses.
Los datos recogidos por Sun’Agri muestran que la temperatura bajo los paneles solares es dos grados menor que en las zonas sin protección, lo que ayuda a prevenir daños por heladas y estrés térmico. El ahorro medio de agua alcanza el 41%, aunque en algunos casos llega al 60%. En cuanto a los rendimientos, el Cinsault ha alcanzado el 99% respecto a su potencial productivo y el Sauvignon un 28%. Además, la mortalidad media de las plantas se ha reducido un 15% durante el año.
La directora general de Sun’Agri, Cécile Magherini, ha explicado que la continuidad del sector vitivinícola depende de encontrar soluciones innovadoras ante la escasez de agua y las condiciones climáticas extremas. Según Magherini, el agrivoltaísmo permite mantener la calidad y cantidad de la producción, al tiempo que contribuye a la viabilidad económica de las explotaciones.
El informe también advierte sobre la importancia de una gestión agronómica adecuada. El uso del llamado “tracking solar”, que ajusta la orientación de los paneles para maximizar la captación solar, puede provocar pérdidas de rendimiento en todos los tipos de uva si no se gestiona correctamente. En algunos casos, estas pérdidas pueden llegar al 30%.
El agrivoltaísmo se presenta como una herramienta para reforzar tanto la soberanía alimentaria como la resiliencia energética en zonas agrícolas afectadas por el cambio climático. La experiencia recogida este año confirma los resultados obtenidos en campañas anteriores, donde ya se había observado un aumento del 30% en los rendimientos gracias a esta tecnología.
Las pruebas realizadas por Sun’Agri forman parte de una estrategia más amplia para adaptar la agricultura francesa a las nuevas condiciones meteorológicas. Los responsables del proyecto consideran que extender este tipo de soluciones puede ayudar a asegurar el futuro del sector vitivinícola y proteger los recursos hídricos en regiones especialmente vulnerables.