El envase alimentario se afianza como eje industrial ante la nueva regulación europea

Mahou San Miguel, Florette, Lactalis y las SCRAP analizan reciclado, ecodiseño y circularidad en Bilbao

Viernes 05 de Junio de 2026

Compártelo

Leído › 220 veces

El envase alimentario se afianza como eje industrial ante la nueva regulación europea

El packaging alimentario ha pasado a ocupar un lugar central en la estrategia de la industria de alimentación y bebidas. Esa fue una de las ideas compartidas en el Packaging Summit celebrado la pasada semana en Bilbao, dentro de Pick&Pack for Food Industry y Expo Foodtech 2026, donde responsables de packaging, sostenibilidad e innovación de varias compañías y entidades de gestión de residuos analizaron cómo está cambiando el sector por la presión regulatoria, la necesidad de incorporar material reciclado y la búsqueda de modelos de circularidad aplicables a gran escala.

Durante las sesiones se abordaron varios asuntos que, a juicio de las empresas participantes, van a marcar la evolución del envase alimentario en los próximos años. Entre ellos figuraron la aplicación del nuevo Reglamento Europeo sobre Envases, conocido como PPWR por sus siglas en inglés, la disponibilidad de materiales reciclados aptos para contacto alimentario, el ecodiseño, la percepción del consumidor y la necesidad de que la circularidad funcione de forma real en toda la cadena.

Uno de los bloques centrales del encuentro estuvo dedicado precisamente al efecto del nuevo marco europeo. En ese debate participaron representantes de varias SCRAP, las entidades encargadas de la gestión de residuos, entre ellas Rebeca Mella, gerente de gestión en Ecoembes; Carmen Sánchez, directora general de Procircular; Luis Moreno, director general de Ecolec Waste Hub; y Laura Sanz de Siria, directora general de Implica Scrap. Los participantes coincidieron en que la normativa está acelerando la transformación del sector y obligando a revisar materiales, procesos y sistemas de gestión.

La industria alimentaria trasladó también su propia lectura de ese cambio. María De Dios Maquieira, responsable de I+D+i de packaging de Mahou San Miguel, afirmó que el problema no está solo en el contenido de la norma, sino en cómo llevarla al terreno industrial. “El reglamento europeo no es tanto la regulación como la aplicación. Desde Mahou siempre lo hemos tenido claro, pero ahora tenemos que apretar”, señaló durante su intervención.

La directiva de Mahou San Miguel defendió que la transición hacia envases más sostenibles debe hacerse con ambición, pero también con equilibrio, para que sea compatible con la viabilidad industrial y con las exigencias propias del sector alimentario. En esa línea, recordó que la compañía lleva años incorporando material reciclado en sus envases y detalló que sus latas contienen entre un 60-70% de material reciclado, que el vidrio alcanza un 80% y que sus envases PET utilizan un 100% de rPET.

Desde Florette Ibérica, Sonia Muro, responsable de sostenibilidad, explicó que la empresa ya ha avanzado en parte de los requisitos que plantea la regulación europea. “Más del 95% de los materiales son reciclables”, afirmó. Al mismo tiempo, advirtió de que el problema ahora pasa por conseguir que esa reciclabilidad pueda trasladarse de forma efectiva a la escala industrial y que exista disponibilidad suficiente de materiales reciclados aptos para contacto alimentario.

El ecodiseño apareció como otra de las líneas de trabajo con más peso dentro del encuentro. Las empresas lo situaron como una vía para reducir el impacto ambiental del envase sin perder funcionalidad ni identidad de marca. En el caso de Florette, Muro explicó que la compañía trabaja con envases monomaterial, más ligeros y con menor impacto ambiental.

Mahou San Miguel expuso una visión similar, aunque con un matiz sobre la evolución del propio concepto. María De Dios Maquieira señaló que hace unos años el ecodiseño se asociaba sobre todo a quitar elementos del envase, mientras que ahora el planteamiento pasa por diseñarlo desde el inicio para que sea más sostenible, encaje en un sistema circular y mantenga su vínculo con la marca.

La circularidad de los envases alimentarios ocupó otro de los debates principales del Packaging Summit. En ese apartado se presentó la Alianza Circularidad PS, impulsada por la Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos, como ejemplo de colaboración sectorial para impulsar la circularidad de los envases de poliestireno usados en el sector lácteo. La iniciativa reúne a distintos agentes de la cadena de valor con el objetivo de favorecer el reciclaje del PS posconsumo y su retorno al contacto alimentario.

Lluís Farré, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Yogur y CEO de Lactalis Nestlé Southern Europe, explicó que el proyecto surgió al identificar la circularidad como una cuestión compartida por todo el sector. Farré defendió que el poliestireno es un material eficiente para este tipo de envases por su capacidad de conservación, su moldeabilidad y porque permite utilizar menos plástico.

El directivo añadió que avanzar hacia un modelo circular exige actuar en todas las fases del proceso. En su intervención citó el diseño del envase, la participación del consumidor, la clasificación en plantas de selección y el reciclaje final como piezas necesarias para cerrar el círculo. Esa visión fue compartida por otros participantes, que situaron la implicación ciudadana y la capacidad de las infraestructuras de selección entre los factores decisivos para que el sistema funcione.

Germán Casado, coordinador de Lácteos y Bebidas de Ecoembes, insistió en el papel del consumidor dentro de esa cadena. “La sensibilización ciudadana es fundamental para llegar a todos los eslabones de la sociedad”, afirmó. Casado recordó que el correcto depósito de los envases es una condición básica para que el sistema de recogida y tratamiento pueda dar resultado.

El representante de Ecoembes puso además como ejemplo la planta de Amorebieta, que cuenta con una capacidad de tratamiento de 40.000 toneladas al año, está 100% automatizada y dispone de una fracción específica de poliestireno. Esa infraestructura fue citada como muestra de la importancia que tienen las instalaciones de selección para hacer viable la recuperación de materiales y su posterior reincorporación a nuevos usos.

Desde la industria transformadora, David Eslava, consejero ejecutivo de Eslava Plásticos, defendió que el poliestireno puede avanzar hacia un modelo circular, aunque advirtió de que el punto más delicado sigue siendo la obtención de material reciclado apto para uso alimentario. “Sin la cadena de valor unida, no llegaremos a la circularidad”, señaló.

El encuentro celebrado en Bilbao reunió así a compañías como Florette, Mahou San Miguel y Lactalis, junto a responsables de las principales SCRAP, en un momento en el que el envase ha dejado de entenderse solo como un elemento de protección del producto. Las intervenciones apuntaron a que su papel se amplía hacia la eficiencia industrial, el cumplimiento normativo, la reducción del impacto ambiental y la relación con el consumidor.

Pick&Pack for Food Industry y Expo Foodtech 2026 se celebraron el 27 y 28 de mayo en el Bilbao Exhibition Centre. Ambos eventos reunieron a profesionales de la cadena de valor de la alimentación y las bebidas para conocer soluciones vinculadas al packaging, la logística, la automatización, la robótica, la maquinaria de procesado y envasado, así como a la seguridad y la ciencia alimentaria. En paralelo, el Food 4 Future World Summit acogió sesiones centradas en tendencias, herramientas y casos aplicados a la transformación de la industria alimentaria.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 220 veces