Lunes 04 de Mayo de 2026
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Las exportaciones italianas de vino cerraron 2025 con una caída del 3,6% en valor respecto al año anterior, según un estudio de Nomisma para Unicredit presentado este miércoles en Palermo durante Sicilia en Primeur, con Assovini. La bajada equivale a casi 300 millones de euros y 400.000 hectolitros menos. El retroceso se notó sobre todo en Norteamérica, con 204 millones de euros menos, y en Europa extracomunitaria, con 89 millones menos.
El informe señala que la Unión Europea, que aún concentra el 40% del valor total exportado por Italia, ayudó a amortiguar parte de la pérdida gracias a una evolución positiva. Entre los principales mercados de importación, solo Alemania, Suiza y Brasil registraron subidas en valor. En cambio, Estados Unidos cayó un 12%, Reino Unido un 6%, Canadá un 12% y China un 15%.
En ese escenario, los blancos tranquilos DOC de Sicilia fueron una de las pocas categorías regionales que cerraron el año en positivo. Su exportación aumentó un 2,4% en valor frente al ejercicio anterior. El estudio añade que ese avance también se mantuvo en Estados Unidos, donde crecieron un 8,4%, pese al efecto de los aranceles impulsados por Donald Trump. La media del vino italiano en ese mercado perdió casi un 13% en valor.
La evolución fue distinta para los tintos DOC sicilianos, que cedieron un 11% en exportación respecto al año anterior. El informe atribuye esa caída sobre todo al mercado estadounidense, que sigue siendo su principal destino exterior.
Nomisma recuerda además que las cifras oficiales del Istat recogen el lugar desde el que sale el producto al extranjero y no siempre reflejan el origen real del vino. Por eso, parte del vino siciliano que se envía desde puertos de otras regiones no aparece como exportación de Sicilia. El estudio calcula que el comercio exterior de vinos y mostos sicilianos es superior al que muestran los datos oficiales.
La investigación también apunta a un cambio en el consumo interno. Según el informe, la caída del vino tinto responde a una tendencia que lleva años presente en Italia y que se relaciona con la reducción del grupo de consumidores habituales. Entre los mayores de 60 años, el porcentaje de quienes bebían vino con frecuencia era del 70% hace quince años y ahora es del 54%.
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