Lunes 06 de Abril de 2026
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El mercado de bebidas alcohólicas en Estados Unidos registró una caída del 5% en volumen durante 2025, según datos preliminares publicados por IWSR a través de su herramienta US Navigator, que analiza mensualmente el comportamiento de las principales categorías en los 50 estados. Esta reducción se atribuye principalmente a la presión económica que afecta a los consumidores y modifica sus hábitos de consumo.
Las cifras muestran descensos en todas las grandes categorías. La cerveza, que sigue siendo la bebida alcohólica más consumida en el país y representa cerca de dos tercios del volumen total, bajó un 5%. El vino disminuyó un 6% y los destilados retrocedieron un 4%. Sin embargo, las bebidas listas para tomar (RTDs, por sus siglas en inglés) solo cayeron un 1%, lo que les permitió aumentar su cuota de mercado.
El informe señala que el precio es ahora el principal motivo por el que los estadounidenses reducen su consumo de alcohol. Según la investigación de consumidores IWSR Bevtrac, el 31% de los bebedores cita el coste como razón para beber menos. Marten Lodewijks, director general y presidente de IWSR, explica que los consumidores son cada vez más selectivos y evalúan sus compras según la relación entre precio y calidad. En lugar de optar por productos más baratos de forma generalizada, prefieren pagar más solo cuando consideran que el producto lo merece.
Esta tendencia se refleja en el aumento del 1% en volumen registrado por los productos del segmento super-premium durante el año pasado. Estos artículos lograron crecer pese al descenso generalizado del mercado.
Las RTDs han experimentado un avance notable desde 2019. Su cuota dentro del total de bebidas alcohólicas ha pasado del 6% al 13% en ese periodo. Factores como la comodidad, la innovación en sabores y el reconocimiento de marca han impulsado este crecimiento. Dentro de este segmento, las RTDs a base de destilados crecieron un 14% respecto a 2024.
Otras categorías mantuvieron comportamientos acordes con las previsiones. Segmentos como el vodka, el whisky canadiense y otros tipos de whisky sufrieron descensos, reflejando una demanda estable y poca innovación. En algunos casos, pequeñas mejoras se debieron al lanzamiento de nuevos productos o al interés continuado por marcas conocidas.
La situación económica también afectó a categorías como el coñac, que siguió bajo presión debido a la reducción del gasto discrecional. Por otro lado, segmentos pequeños o especializados, como la cerveza sin alcohol y algunas bebidas espirituosas emergentes, lograron resultados positivos aunque partiendo de volúmenes bajos.
Los datos finales muestran que la evolución del mercado estuvo muy próxima a las previsiones realizadas por IWSR a principios de año. El volumen total quedó solo un 0,3% por debajo de lo estimado en su informe internacional.
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