Martes 24 de Febrero de 2026
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Bodegas De Alberto lanza De Alberto VORR, una nueva elaboración surgida en el corazón de la Denominación de Origen Rueda cuya historia surge del misterio y la evocación de un tesoro líquido domado y mimado durante décadas.
De Alberto VORR no es solo un vino: es una memoria líquida. Es un vino que nace del tiempo y se construye con paciencia, heredero de una forma de hacer cuya alma se forja a través de un sistema de solera que marca profundamente su identidad y lo convierte en un vino sin añada, siempre vivo, siempre en evolución.
Un vino cuyo origen es incluso desconocido, ya que no es posible fijar con exactitud el origen de esta solera. En 1941, cuando Alberto Gutiérrez adquirió junto a sus tres hijos la bodega dominica del antiguo Monasterio de San Pablo de Serrada, ya existían en su interior barricas que guardaban un vino dorado. Este vino es el germen de los hoy afamados vinos dorados de Bodegas De Alberto.
Por tanto, la solera de este nuevo De Alberto VORR tiene, al menos, 85 años de historia, pero dada la imposibilidad de datar su origen real, todo apunta a que éste es aún más antiguo, transmitido de generación en generación, como un legado silencioso, completando la gama de vinos generosos de la bodega, que hasta ahora se componía del afamado De Alberto Dorado, De Alberto Pálido y De Alberto Dorado Dulce.
La elaboración de este De Alberto VORR responde a un ritual casi olvidado. Durante meses, el vino, elaborado con uvas Verdejo procedente de viñedos viejos, reposa en damajuanas, recipientes de vidrio expuestos a la luz del sol, atravesando veranos y estaciones que dejan su huella. Es un proceso lento, artesanal, en el que el vino se transforma poco a poco, ganando profundidad, complejidad y ese color dorado tan característico.
Tras este reposo al sol, el vino continúa su viaje en barricas que nunca se vacían del todo. En ellas siempre permanece una parte del vino original, lo que permite que cada nueva etapa conserve la esencia de las anteriores. Durante décadas, estas soleras se refrescaron con pequeñas extracciones anuales, respetando el equilibrio natural del vino. En el caso de De Alberto VORR, no se ha intervenido desde al menos el año 1999, preservando intacto su carácter y reforzando su condición de vino excepcional.
De Alberto VORR es, en definitiva, un vino que no entiende de prisas ni de modas. Un testimonio vivo del pasado, custodiado con respeto y emoción, que invita a detenerse, a escuchar su historia y a saborear el tiempo.
El resultado es un vino envolvente, con aromas que recuerdan a la vainilla, los frutos secos y las pasas, evocando calma, tiempo y tradición. Una única bota de la que han surgido únicamente 945 botellas con un precio de venta de 125€ PVP.
Un vino que nada más llegar al mercado ya ha tocado el cielo con su primera puesta de largo, ya que ha obtenido la legendaria cifra de 100 Puntos Atkin en el Rueda Report 2026 elaborado por el prestigioso crítico británico en colaboración con la prescriptora australiana Beth Willard.
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