Jueves 14 de Agosto de 2025
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El sector vitivinícola de Jerez se prepara para el inicio de la vendimia. El Consejo Regulador y más de treinta lagares ultiman los preparativos para comenzar la recolección en cuanto la uva alcance el punto óptimo de maduración. Según los datos facilitados por el Consejo, la superficie inscrita para esta campaña asciende a 6.865 hectáreas, una cifra muy similar a la del año anterior.
La vendimia arrancará, como es habitual, con la elaboración de los “pies de cuba” y la molturación de las uvas procedentes de las viñas del interior. Estas parcelas suelen alcanzar antes las graduaciones exigidas por la normativa de las denominaciones de origen. La reglamentación establece una graduación mínima de 10,5º Baumé, aunque lo normal es que la recolección se realice con niveles superiores.
Este año se han reforzado los controles tanto en el campo como en los lagares. El objetivo es asegurar que toda la uva recogida cumpla con los requisitos de madurez establecidos. Además, los controles habituales sobre graduación y estado sanitario servirán para que el Consejo Regulador realice un ensayo de trazabilidad de los mostos. Esta medida permitirá que en futuras campañas se pueda calificar la calidad desde el inicio del proceso.
En cuanto a las condiciones meteorológicas, la campaña ha estado marcada por una pluviometría superior a la media registrada en los últimos años. En algunas zonas se han alcanzado entre 750 y 900 litros por metro cuadrado, frente a los 600 litros habituales. Las lluvias se concentraron principalmente en octubre y marzo, con un episodio adicional en mayo que no resultó del todo favorable para el viñedo. La combinación de humedad elevada y temperaturas suaves favoreció la aparición del mildiu, una enfermedad causada por el hongo Plasmopara viticola.
El mildiu ha afectado a numerosos pagos de forma desigual y se estima que su incidencia sobre la producción prevista ronda el 30%. Sin embargo, este problema solo afecta al volumen total, ya que los racimos dañados se secan y no influyen en la calidad del resto de la cosecha.
Las previsiones iniciales apuntaban a una cosecha similar a la del año pasado gracias a las lluvias abundantes. Sin embargo, la extensión del mildiu en toda Andalucía ha obligado a revisar estas expectativas a la baja. Los técnicos también vigilan estos días las condiciones meteorológicas, ya que un menor número de racimos y la ausencia de vientos de levante pueden aumentar el riesgo de botritis en racimos muy compactos.
Con todo preparado, Jerez afronta una nueva vendimia marcada por circunstancias propias del ciclo agrícola y por el esfuerzo constante de viticultores y bodegueros para obtener uvas sanas y aptas para iniciar el proceso de elaboración de vinos y vinagres amparados por sus denominaciones de origen.
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