Jueves 19 de Junio de 2025
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Bodegas El Grillo y la Luna, situada en Barbastro y perteneciente a la Denominación de Origen Protegida Somontano, ha reforzado su apuesta por el enoturismo durante los últimos cinco años. La bodega ha cuadruplicado el número de visitantes desde que creó su departamento de turismo del vino. Este jueves, 19 de junio, la empresa ha informado sobre la ampliación de su oferta turística y la colaboración con otras empresas del Somontano para impulsar el sector.
La bodega ha ampliado el horario de visitas, que ahora se pueden realizar de lunes a sábado a las 10 y a las 12 horas. Entre las actividades que ofrece durante todo el año, figuran cuatro experiencias principales. Una de ellas es la visita al templo de Grillo, que incluye un recorrido por las instalaciones y una cata de tres vinos premium acompañados de embutidos locales. Otra propuesta es “Grillados entre barricas y fogones”, que une la visita a la bodega con una comida en el restaurante La Oveja Negra, reconocido con el sello Bib Gourmand en la última gala Michelin. En esta experiencia, los asistentes pueden probar añadas emblemáticas y un menú inspirado en las parcelas de la bodega.
La tercera experiencia es un fin de semana con sabor a Grillo, que combina la visita a la bodega con una estancia en el hotel boutique La Lola, en Buera. Incluye cata de vinos, copa de bienvenida y dos noches de alojamiento. Además, El Grillo y la Luna es una de las pocas bodegas que permite visitar sus instalaciones durante la vendimia. En estas fechas, los visitantes pueden observar todo el proceso desde la recogida manual de la uva hasta su transformación en vino.
Almudena Bellido, responsable de Marketing y Enoturismo, ha explicado que el departamento ha crecido poco a poco desde su creación. Según Bellido, han adaptado las actividades según las preferencias y expectativas de los visitantes. Uno de los proyectos más conocidos es el Club Grillados, que ya cuenta con 2.280 socios y ofrece ventajas como descuentos y paquetes especiales.
La bodega también organiza conciertos y eventos culturales. Han pasado por sus instalaciones artistas como Mikel Erentxun, Annie B Sweet o Marlango. Además, el Club Grillados ha promovido catas verticales con añadas únicas, comidas maridaje en restaurantes cercanos y jornadas dedicadas a productos locales como la trufa negra de Aragón. Una de las actividades más concurridas fue una cata vertical celebrada en el Hotel Santa María de Alquézar, donde se probaron seis añadas diferentes del vino Grillo.
En cuanto a producción, El Grillo y la Luna espera obtener este año unas 220.000 botellas: 185.000 para la gama 12 Lunas y 35.000 para la gama Grillo. Toda la cosecha se recoge y selecciona a mano para asegurar la calidad del producto final. La bodega cuenta con 54 hectáreas divididas entre dos gamas principales: El Grillo (18 hectáreas) y 12 Lunas (36 hectáreas). Cada gama incluye varias referencias tanto en tinto como en blanco y rosado.
El Grillo y la Luna exporta actualmente el 55% de su producción a países como México, Suiza, Taiwán, Canadá, Alemania, Reino Unido, China, Corea del Sur, Dinamarca y Perú. Con estas acciones, la bodega busca consolidar su posición tanto en el mercado nacional como internacional y seguir impulsando el turismo del vino en el Somontano.
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