Jueves 27 de Marzo de 2025
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El think tank independiente Areni Global, centrado en el futuro del vino de alta gama, ha presentado su último informe titulado Rethinking Education: Shaping the Future of the Wine Trade, donde analiza los problemas actuales de rentabilidad y escasez de personal en el sector. La investigación se ha enfocado en la educación profesional dentro del comercio del vino, sin incluir áreas como la viticultura o la producción, y plantea una revisión profunda del modelo educativo actual.
El estudio comenzó en 2023 y ha durado 18 meses. Durante este tiempo se realizaron entrevistas, talleres y se analizaron más de 130 cuestionarios. Se consultó a académicos, responsables de programas de MBA, organismos certificadores, formadores, profesionales del sector y, sobre todo, a reclutadores, con el objetivo de entender qué habilidades son más difíciles de encontrar en los candidatos.
Uno de los principales hallazgos es que la educación profesional en el vino sigue girando casi exclusivamente en torno al conocimiento del producto: cómo se elabora, de dónde viene y qué lo diferencia. Esto sigue siendo un requisito para las empresas, pero no es suficiente. De hecho, solo un 12% de los reclutadores encuestados dijo que faltaba conocimiento técnico sobre el vino. El problema, según varios testimonios recogidos, es que muchas personas formadas tienen una idea poco realista del mercado, lo que les lleva a centrarse únicamente en vinos de gama alta, sin entender cómo vender o distribuir productos de distintos rangos.
La principal carencia señalada por las empresas es la falta de habilidades empresariales. Se necesitan perfiles con conocimientos financieros, capacidad de gestión de proyectos, pensamiento estratégico, ventas, marketing, análisis de datos y comprensión del consumidor. También se subraya la necesidad de mejorar la comunicación, tanto escrita como oral, así como las habilidades interpersonales, fundamentales en un sector donde las relaciones a largo plazo son clave.
Pauline Vicard, cofundadora de Areni Global, explica que muchas personas que trabajan hoy en el sector del vino no planearon hacerlo desde el principio, salvo quienes provienen de familias vitivinícolas. Muchos llegan desde la hostelería o cambian de carrera después de enamorarse del producto. Según Vicard, esto implica que el vino no se percibe como una opción profesional viable desde el inicio de la vida laboral, y por tanto no se conocen bien las oportunidades reales que ofrece.
La intención de Areni Global es utilizar los resultados del informe para colaborar con centros educativos, organismos certificadores y empresas, con el fin de mejorar los programas actuales y fomentar una formación más equilibrada que incluya tanto conocimientos del producto como competencias de negocio. Además, el think tank continúa trabajando en otras áreas relacionadas con el vino de alta gama, como la distribución, el impacto de La Place de Bordeaux y el comportamiento de nuevos consumidores. Estos temas se abordan en informes, podcast y encuentros que organiza la entidad a lo largo del año.
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