Un nuevo microorganismo podría ser clave en la lucha contra el cambio climático en la viña

La nueva cepa de micorriza que promete cambiar el juego

Jueves 29 de Febrero de 2024

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Esporas recortadas_MV1-ATENS
Esporas recortadas_MV1-ATENS

La viticultura en España se encuentra ante un desafío sin precedentes debido a las cambiantes condiciones climáticas que amenazan la calidad y estabilidad de la producción vinícola. En este contexto de incertidumbre, la innovación se presenta como una tabla de salvación para los viticultores que buscan adaptarse y seguir adelante. Una de las respuestas más prometedoras viene de la mano de ATENS, una empresa pionera en el desarrollo y fabricación de microorganismos beneficiosos para la agricultura, que ha lanzado una solución revolucionaria: una cepa exclusiva de micorriza seleccionada especialmente para la viña.

Este avance tecnológico tiene sus raíces en el proyecto LowpHWine, desarrollado en el marco del Programa Estratégico CIEN del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). El proyecto, que reúne a varios socios en un consorcio de investigación y desarrollo, se enfoca en estudiar los efectos de distintas condiciones del suelo y de la vid sobre la composición ácida de la uva y, por ende, de los vinos, en un contexto marcado por el cambio climático. Esta investigación ha sido crucial para entender cómo las micorrizas pueden jugar un papel determinante en la adaptación de la viticultura a estas nuevas condiciones ambientales.

La cepa de micorriza en cuestión, Rhizoglomus irregulare MV1, ha demostrado tener un impacto significativo en el proceso de maduración de la uva, especialmente bajo condiciones de altas temperaturas, proporcionando un balance nutricional óptimo que favorece la estabilización del pH del vino en los valores deseables para la industria. Esto representa un salto cualitativo en la forma en que se manejan los viñedos, permitiendo una producción más resiliente frente a los efectos adversos del cambio climático.

A partir de esta innovación, ATENS ha desarrollado la nueva línea de productos bioestimulantes VINE, que incluye AEGIS VINE y ASIR VINE, dos formulaciones diseñadas para distintos tipos de aplicaciones en el cultivo de la viña. Estos productos no solo incrementan la calidad de los vinos y modulan el proceso de maduración, sino que también estabilizan el pH y garantizan una mayor tolerancia a los efectos del cambio climático. Con el lanzamiento de estos productos, ATENS no solo abre un nuevo capítulo en la viticultura española sino que también se posiciona como líder en la provisión de soluciones adaptadas a los desafíos futuros del sector.

Pero, ¿qué es exactamente la micorriza y por qué es tan importante para la viña? La micorriza representa una relación simbiótica entre las raíces de las plantas y ciertos hongos del suelo, en la cual ambos organismos se benefician mutuamente. El hongo ayuda a la planta a obtener nutrientes y agua del suelo, mientras que la planta suministra al hongo carbohidratos producidos mediante la fotosíntesis. La calidad y efectividad de la micorriza son fundamentales para el éxito de esta asociación simbiótica, y ATENS garantiza la más alta calidad de sus micorrizas mediante un método de reproducción in vivo en sus propios invernaderos, asegurando una concentración elevada de esporas y la ausencia de patógenos.

La introducción de la cepa exclusiva de micorriza para la viña por parte de ATENS no solo es un testimonio del compromiso de la empresa con la innovación y la sostenibilidad en la agricultura, sino que también marca un antes y un después en cómo los viticultores pueden enfrentarse a los retos impuestos por el cambio climático. Con soluciones como estas, el futuro de la viticultura española se ve no solo más seguro, sino también más prometedor.

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