Descubre la uva Niágara Rosada, mutación genética de una Vitis Labrusca, ahora una Indicación Geográfica

Estimada y estimado, mira esta curiosa historia vinda de Brasil. En 1933, tres racimos de uvas Niágara de color rosada...

Jueves 25 de Enero de 2024

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Estimada y estimado, mira esta curiosa historia vinda de Brasil. En 1933, tres racimos de uvas Niágara de color rosada aparecieron en medio de la siembra de uvas Niágara Blancas, una especie de Vitis labrusca cultivada desde 1910 en una gran extensión de terreno llamada Jundiahy, 80 kilómetros de la ciudad de São Paulo, Brasil. Esta mutación natural fue encontrada por el viticultor Aurélio Franzini en los viñedos de António Carbonari ubicados en el actual barrio de Traviú, en Jundiaí/SP. Cuenta la leyenda que la emoción fue tan grande que el dueño del terreno tomó un trozo de camisa y lo ató a la rama para marcar el lugar; el sabía que Niagara Rosada, una cepa mutada naturalmente, era una uva diferente a cualquier otra uva en el mundo.

Por ser tan diferente, un producto tiene valor de mercado. Y a partir de 1935 se empezó a plantar a mayor escala la Niágara Rosa, extendiéndose, mejorándose y reproduciéndose. En la década de 1980 comenzaron a ser estudiados en la Estación Experimental de Uva y Vino de la Embrapa – la gran organización brasileña de pesquisas agricolas. En 2014, después de confirmar su normalidad agronómica, identidad genética y salud viral, se solicitó su inclusión en el Registro Nacional de Cultivares del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil y se permitió la venta de plántulas.

Hoy, 90 años después, la región original de Jundiahy se distribuye entre 5 municipios del Ciruito das Frutas (Jundiaí, Louveira, Itupeva, Jarinu e Itatiba) y finalmente fue reconocida con una Indicación de Procedencia, que es una de las formas de autenticación de la Indicación Geográfica – IG en Brasil. Y el sello lleva el antiguo nombre de la región: Indicación de Procedencia (IP) Jundiahy, con "h" e "y".

El proceso de reconocimiento como IG tuvo su primera reunión en 2009. A principios de 2022, el Instituto Nacional de Propriedad Privada - INPI habría solicitado cambiar la ortografía a Jundiaí, lo que fue descartado por los productores. Francisco José Mitidieri, revisor fiscal del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) que trabajó con la metodología del proceso informa que "Esta grafía con 'y' era el punto de unión de los municipios que actualmente producen uva. Se reconocen como miembros de ese territorio, porque producen la uva rosa Niágara, tienen una colonización similar y al mismo tiempo cultivan en el mismo suelo. Tienen un sentido de pertenencia", afirmó.

El proceso tomó 14 años porque es necesario que los interesados ​​acrediten una serie de cosas como definir técnicamente la especie de uva, acreditar la notoriedad de la región en este cultivo, elaborar una libreta técnica y acreditar la inclusión de los productores en la delimitación geográfica que requirió el IG. Y solo después de todo esto, el 4 de abril de 2023, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) otorgó la Indicación Geográfica (IG) de la uva rosa Niágara de Jundiahy, en la categoría Indicación de Procedencia.

René José Tomasetto, presidente de la Asociación Agrícola de Jundiaí, dijo que los cinco municipios cubiertos por el IP reúnen entre 700 y 800 productores de uva. Dijo que la primera fiesta de la uva en la región se realizó en 1934, poco después del descubrimiento de la uva rosa. "Antes aquí sólo había uvas blancas". La Fiesta de la Uva se realiza entre enero y febrero, en el centro de exposiciones que lleva el nombre de António Carbonari, el agricultor que ataba sus camisas a las vides que aparecían rosadas en su propiedad hace 90 años. La concesión fue anunciada dos días antes de la instalación del Foro de Indicaciones Geográficas y Marcas Colectivas del Estado de São Paulo, en la Superintendencia de Agricultura y Ganadería de São Paulo.

La uva Niágara Rosada es una uva de mesa y podría atraer más turistas a la región. Isabel Harder, directora de Agronegocios de la Municipalidad de Jundiaí, informa que "ahora vamos a iniciar un proceso de divulgación y valorización de esta indicación de origen. Sabemos que nuestra uva tiene un aroma llamativo, pero ahora queremos demostrarlo".

Es cierto: solo tener una Identidad Geográfica no agrega valor a la uva, es necesario informar al mundo que tiene mejor sabor y solo existe en esa región, y que por lo tanto tiene mayor valor monetario.

Les deseo mucho éxito en este nuevo proceso que ahora comienza; espero que no sean necesarios otros 14 años para tanto.

Un artículo de Rogerio Raupp Ruschel
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