Úrsula Marcos
Jueves 20 de Abril de 2023
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En los últimos años, el enoturismo se ha posicionado como uno de los principales atractivos turísticos de España, siendo una actividad de gran interés tanto para los españoles como para los extranjeros. Esta modalidad turística ofrece una experiencia que combina la cultura, la arquitectura, el paisaje y el propio vino, buscando transmitir la esencia de una región a través de su vínculo con el producto vinícola. A su vez, el enoturismo también engloba el turismo gastronómico, que abarca la gastronomía local y permite disfrutar de la riqueza que ofrece la tierra y sus transformaciones a manos del hombre.
España cuenta con 36 regiones enoturísticas pertenecientes a las Rutas del Vino de España, además de numerosas zonas con pequeñas producciones agrupadas bajo indicaciones geográficas protegidas. En estas áreas, existen bodegas de gran tradición y modernas, pero hay una que destaca por encima de las demás: la "Bodega Doña Rosa", la bodega subterránea más grande de la Unión Europea.
Es importante destacar que, aunque la "Bodega Doña Rosa" es la más grande dentro de la Unión Europea, no ostenta el título a nivel europeo ni mundial. Ese reconocimiento corresponde a la bodega Milestii Mici, ubicada en Moldavia, un país asociado con la Unión Europea pero que no es miembro pleno de la organización. Milestii Mici cuenta con 250 km de galerías, de los cuales alrededor de 55 km están situados bajo tierra, en antiguas minas de piedra caliza.
La "Bodega Doña Rosa", ubicada en San Adrián del Valle, en la provincia de León, fue creada en 1918 por el médico del pueblo, Baltasar Otero Blanco. Con más de 6.000 metros excavados, esta monumental obra empleó a unas 60 personas en su construcción. La bodega, cerrada desde 1967, se conserva tal y como quedó tras su clausura, convirtiendo su visita en un auténtico viaje en el tiempo.

En su apogeo, durante la primera mitad del siglo XX, la bodega producía millones de litros de vino Prieto Picudo al año, con una capacidad de 65.000 cántaros, cubas de roble americano, una rectificadora de alcoholes, dos alambiques y amplios depósitos. La bodega incluso contaba con una red de raíles para transportar la materia prima y el vino producido. Sin embargo, tras la muerte del médico y una plaga de filoxera que afectó a las viñas, la viuda Doña Rosa Rubio decidió poner la bodega en venta.
Hoy en día, aún se pueden apreciar los pasadizos, las enormes cubas de roble americano y la alcoholera construida en ladrillo en el exterior de la bodega. Aunque actualmente se encuentra cerrada al público, el Ayuntamiento de San Adrián del Valle negocia con la familia propietaria con el objetivo de rehabilitar la "Bodega Doña Rosa" para su visita y convertirla en un referente turístico de la provincia.

La de Doña Rosa no es la única bodega tradicional en Castilla y León. Esta Comunidad Autónoma, reconocida por su tradición vitivinícola, cuenta con múltiples bodegas que forman parte de la historia y la cultura de sus localidades, vinculadas a la producción y custodia del vino. Estas construcciones también han sido espacios donde se ha desarrollado una intensa actividad social y familiar.
Estas bodegas pueden encontrarse tanto en edificaciones residenciales como en conjuntos o barrios específicos. En el primer caso, forman una parte especial de la estructura urbana y de las viviendas, mientras que en el segundo, configuran paisajes o enclaves adaptados a su funcionalidad. A pesar de su importancia histórica, no se ha mantenido una continuidad de uso en todos los lugares, debido a cambios en los cultivos agrícolas, en los modos de vida y en la alimentación, o se han transformado para darles nuevas funcionalidades.
Algunas bodegas de Castilla y León han sido declaradas Bien de Interés Cultural, como el conjunto de bodegas de Aranda de Duero (Burgos), Atauta (Soria), Baltanás (Palencia) y Torquemada (Palencia). Estas bodegas atestiguan la riqueza histórica y cultural de la región y sus tradiciones enoturísticas.

La bodega subterránea más grande de Europa es la bodega Milestii Mici, ubicada en Moldavia. Con una longitud de alrededor de 250 kilómetros, la bodega Milestii Mici contiene más de dos millones de botellas de vino y ha sido reconocida como la bodega subterránea más grande del mundo por el Libro Guinness de los Récords. Además de ser un lugar impresionante para visitar, la bodega Milestii Mici está en activo y produce una variedad de vinos de alta calidad, incluyendo vinos tintos, blancos y rosados, muchos de los cuales han ganado premios en competencias internacionales.
Los 250 km de longitud de Milestii Mici se refieren a la longitud total de las galerías, pero no todos los kilómetros son subterráneos. Alrededor de 55 km de las galerías de Milestii Mici están situados debajo de tierra, en antiguas minas de piedra caliza que se utilizaron para extraer materiales de construcción en el pasado. Los túneles subterráneos fueron adaptados para el almacenamiento de vino en la década de 1960 y desde entonces se han utilizado para mantener las botellas a una temperatura y humedad constantes y adecuadas para el envejecimiento del vino.
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