En la variedad, está el gusto

Javier Campo

Martes 17 de Mayo de 2022

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Pues esto aplicado al mundo del vino no puede venir mejor porque no solo hablamos de las variedades de uva sino de los diferentes estilos

Escuchar eso de "yo soy más de tintos" o al revés, "yo de blancos" es bastante habitual porque cada uno/a tiene sus propios gustos y preferencias.

Parece que solo existan estos dos grupos; y los rosados, los espumosos, los generosos u otros especiales se queden fuera de esta "bi-selección". Incluso hay quien habla de procedencias, cuando probablemente, esté decantándose por una variedad o estilo.

En ocasiones, en lo que a la última afirmación se refiere, solo pasa cuando se lee la etiqueta, ya que, muchas veces a copa ciega, los gustos cambian, pero hasta que se vuelve a ver el nombre, porque entonces aparece un "pero" o un intento de justificación cuando en realidad, no hay nada que justificar. Te gusta y punto. No te has traicionado a ti mismo ni a tu exaltada Denominación de Origen. Estas diversificando. Y esta palabra me gusta porque se puede interpretar como diverso y divertido.

En lo que a la variedad se refiere, y hablando de la uva blanca en este caso, depende el gusto de donde estés ubicado en el mundo, excepto para los aventureros del vino que no tienen ni mapa ni variedad asignada. Fuera de España (y en ocasiones, dentro) la variedad que triunfa más es la chardonnay, seguida de la riesling, la gewürztraminer o la sauvignon blanc. Si nos quedásemos aquí, la garnacha blanca, la verdejo o la albariño, serían las más populares. Claro está que esto no quiere decir que no existan otras como la chenin o la godello, o como la grüner veltliner o la xarelo. Y seguro que al dejarme muchas alguien me dirá "te has dejado..." esta o la otra.

Y en las variedades tintas, pues pasa lo mismo. A nivel internacional la merlot, la cabernet sauvignon, la pinot noir o la syrah, solas o combinadas, ocupan muchas botellas y marcas de diferentes puntos del planeta. Aquí, somos más de tempranillo, cariñena, garnacha tinta o mencía. Y algunos me recordarán que existe la bobal, la graciano o la monastrell. O que existe la zinfandel o la menier. El límite, en blanco o en tinto, está solo marcado por todas las variedades del mundo de vitis vinífera que están catalogadas, porque siempre encontraremos a alguien que te dirá un nombre que no habías oído en la vida y, para esa persona es la variedad suprema.

Otro día podemos hablar de estilos. Madera sí. Madera no. De aquí o de allá. Para que tomar vino de otro sitio si aquí ya tenemos... muchas y diferentes opiniones, porque, en la variedad, está el gusto.

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos
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