Martes 14 de Diciembre de 2021
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Arlanza es una Denominación de Origen joven, nacida en el año 2007, aunque el cultivo de la vid se remonta en la zona al siglo X. Esta D. O. toma su nombre del río Arlanza y se sitúa en las zonas del valle medio y bajo hasta su unión con el Pisuerga, entre Burgos y Palencia. Tiene su capital en la Villa Ducal de Lerma, que, junto a las poblaciones cercanas de Santo Domingo de Silos y Covarrubias, forman el llamado triángulo de Arlanza.
Conozcamos la D. O. Arlanza y viajemos por una ruta enoturística llena de historia y tradición.
La ribera del Arlanza es una de las zonas de Castilla y León con mayor arraigo de la cultura vitivinícola. Los orígenes de esta tradición se centran en los monasterios y ya desde el siglo X se conservan documentos que atestiguan la existencia de viñedos en las tierras monacales.
El clima continental y el suelo característicos de la zona dan lugar a vinos singulares en los que destaca el tratamiento que se da a la variedad de uva más extendida en la zona, la tempranillo. Además, se cultivan otras variedades autorizadas como la garnacha, cabernet sauvignon, mencía, merlot y petit verdot. En variedades de uva blanca, están autorizadas la viura y la albillo.
Debido a los contrastes térmicos de su climatología, la uva tempranillo ostenta peculiaridades propias que diferencian a los vinos de la D. O. Arlanza. El fruto presenta un hollejo grueso que aporta color, potencia aromática y de sabor a los vinos. En general, los vinos de Arlanza son potentes, aromáticos y de acidez equilibrada.
Los tintos deben contener al menos un 50 por ciento de Tinta del País (Tempranillo). Presentan un color rojo intenso y potentes aromas a frutas silvestres. Se trata de vinos sabrosos, con estructura y equilibrados.
El paso por barrica confiere un color rojo guinda a estos tintos. Sus aromas son limpios y en boca son secos y con una acidez equilibrada.
Los blancos, elaborados con albillo y viura muestran tonalidades pajizas y brillantes. En sus aromas, limpios, se aprecian notas frutales. En boca son vinos sabrosos y equilibrados con una baja acidez.
Destaca su color rojo fresa que casa a la perfección con los aromas a frutas del bosque. En boca demuestran una acidez equilibrada. Son vinos frescos e intensos que perduran en el paladar.

Descubrir la D. O. Arlanza es adentrarse en el rico patrimonio histórico y cultural de la tierra. Desde la influencia romana a la impronta dejada por monasterios y fortalezas, la visita aúna gastronomía, arte y naturaleza.
Este tipo de conjunto arquitectónico es uno de los rasgos diferenciadores de la arquitectura popular de la zona. Se trata de bodegas subterráneas excavadas donde las familias elaboraban los vinos para su consumo familiar.
Una parada obligatoria es la localidad de Castrillo Solarana, que cuenta con 150 bodegas subterráneas que conforman un paisaje único. Allí, puedes visitar las Bodegas Monte Amán y conocer sus vinos de autor acompañados de su propuesta gastronómica donde brilla el lechazo.
El barrio de bodegas de la localidad de Baltanás está declarado como Bien de Interés Cultural por su riqueza etnográfica. Se trata de 374 bodegas excavadas que se encuentran dentro del propio casco urbano.
La visita a las bodegas de Arlanza no está completa si no descubres el impresionante claustro del monasterio cisterciense de Santo Domingo de Silos. Te recomendamos hacer una parada en la Bodega Alma Silense, donde podrás catar sus vinos y cervezas. Estas bodegas basan sus procesos de elaboración en la tradición de los monjes de la Orden del Císter.
Deja fuerzas para atravesar el imponente Desfiladero de la Yecla a través de sus puentes y pasarelas en un paseo no apto para aquellos con miedo a las alturas.
La localidad de Lerma es una parada obligatoria. Recorrer su casco histórico y su plaza mayor te proporcionará el ambiente ideal para descubrir la bodega subterránea del Asador Caracoles. Además de catar los vinos de Arlanza, podrás degustar especialidades como el lechazo, su amplia variedad de setas y la famosa morcilla de Lerma.
Las casas señoriales blasonadas de la localidad de Mahamud, sus fachadas renacentistas y su iglesia cuajada de retablos dan paso a la visita a una de las bodegas de Arlanda más importantes. Las modernas instalaciones de Bodegas Buezo acogen un restaurante de cocina de autor donde catar sus vinos. Cuentan además con un amplio catálogo de experiencias enoturísticas que van desde visitas guiadas y catas a la posibilidad de elaborar tus propios vinos.
Además de probar sus famosos pimientos, Torquemada alberga 1000 bodegas declaradas BIC y varias bodegas que pertenecen a la ruta de la D. O. Arlanda. Te recomendamos hacer parada en Señorío de Valdesneros, que ha conseguido con sus vinos premios internacionales y donde podrás degustar referencias únicas como su vino de hielo o su vino de maceración carbónica.
En esta ruta aún quedan muchos lugares por reseñar y descubrir en la D. O. Arlanza. No dejes de visitar Covarrubias y probar sus exquisitas cerezas, pasear por el conjunto histórico de la villa de Palenzuela o conocer las viñas centenarias de las Bodegas Carrillo de Albornoz, tras pasar por su spa. La oferta para descubrir esta tierra es inagotable.
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