Miércoles 20 de Junio de 2018
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Ya sea para coger fuerzas en el desayuno o para reponerlas después de un día de paseos por los monumentos de Sevilla, Filo propone la manera más saludable de tomar bebidas. Zumos y smoothies a bases de frutas y verduras de temporada recién cortadas. Con nombres tan sugerentes como el Berry Nana –a base de naranja, plátano y fresa-, o el Happy Orange Day –zanahoria, naranja y jengibre-, los zumos de Filo son la opción perfecta para combatir altas temperaturas, o reponerse tras un largo paseo por los monumentos de la ciudad, sin renunciar a una alimentación saludable.
Además de disfrutar de la oferta smoothie en el local, Filo ofrece un servicio de take away y prepara pedidos a plataformas como Glovo y Just Eat. Y es que para su Green Apple –manzana y espinaca-, o su Coco-Piña –coco y piña con hinojo-, no hay altas temperaturas que se le resistan. Más si cabe cuando entre sus "armas" para combatir el calor se encuentran hierbas aromáticas como la albahaca del Green Day o la menta del Coco-Piña. Combinaciones apetecibles a la par que sanas.
Castizo, para ponerse Fino (y amontillado y palo cortado...)
La barra costumbrista de Castizo acompaña las recetas más tradicionales de la ciudad con vinos de la tierra. En su carta, una de las más extensas en caldos de uva de la ciudad, encontramos referencias de manzanillas, finos, amontillados... blancos perfectos que, servidos a temperaturas bajas, potencian todo el sabor de estos caldos que adquieren un color singular si los degustas en su barra de mármol costumbrista. Un Sacristía salido de las barricas de Barbadillo, charlar con La Barajuela de Luis Pérez mientras tomas asiento en El tresillo de la bodega de Emilio Hidalgo son alguna de las propuestas de Castizo.
Además de las referencias con Denominación de Origen como el Don PX de las viñas de Montilla-Moriles, en Castizo también encontramos vinos de la tierra. En esta categoría están los blancos de El Mirlo Blanco, de la Sierra Norte de Sevilla y Cloe, de la serranía malagueña. De Extremadura llega el afamado tinto Habla del Silencio y de Cádiz, Garum. Entre copa y copa seguro que cae alguna que otra ensaladilla o tapa de tomate aliñado. Para rematarlo, nada mejor que un vino dulce como el Está to' pensao' de la Cooperativa de Trebujena.
Tata Pila, para un brindis con amigas
Mezclados, combinados... y sobre todo, ¡agitados! Así son los cócteles de Tata Pila. El bistró andaluz, famoso por fusionar la cocina andaluza y francesa, se atreve también a meter en una coctelera los caldos de la tierra con bebidas espirituosas internacionales. De esta fusión nacen cócteles tan sugerentes como Flor de Jerez, a base de ron añejo, amontillado Lustau, limón y melocotón; o Alfonsito, la receta clásica del Bloody Mary con un chorrito de oloroso Alfonso.
Los cócteles de Tata Pila están pensados para brindar entre amigas después de una tarde afterwork de confidencias varias. Lo que comúnmente empezaría por tomarse un café, en Tata Pila lo hace por un Expresso Queimado, un cóctel de café con Kalhúa, grappa y sirope de azúcar para desafiar a las altas temperaturas sin renunciar a la hora del café, en este caso, bien fresquito. Para continuar la tarde, Tata Pila ofrece tequila y sal en un Margarita y remata la charla con un chin chin de Gin Fizz –ginebra, limón, sirope de azúcar y soda.
Además de los cócteles, Tata Pila también cuenta con una oferta de vermouths, diferentes combinaciones de gin tonics, sangría y spirits gran reserva, perfectos para disfrutar también en su terraza. Porque, aunque las temperaturas sean altas por la mañana, las noches gritan "terraza" a los cuatro vientos. O a las cuatro brisas de verano. ¡Un brindis por ellas!
Mamarracha, un vermouth como aperitivo del fin de semana
De buen agrado se ha adoptado en la ciudad de Sevilla la última de las tendencias espirituosas: el aperitivo con un buen vermouth. Mamarracha es el espacio perfecto para responder a esta demanda. Su estilo industrial y su jardín vertical refugiado en pleno centro de Sevilla otorgan una sensación térmica muy agradable a la que sumar un vermouth muy frío. Casi al punto de hielo, así es como se describe en la receta original y así es como se sirve en Mamarracha. Y con su rodaja de naranja. Una mezcla artesanal de vino con hierbas aromáticas para burlarse de las altas temperaturas y animarse incluso a 'darle la brasa' al mismo verano.
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