Martes 09 de Junio de 2026
El archipiélago indio de Lakshadweep ha puesto fin a una prohibición del alcohol que llevaba 47 años en vigor y ha aprobado un nuevo marco legal para regular su producción, importación, transporte, venta y consumo. La medida forma parte del impulso del Gobierno de la India al desarrollo turístico de este territorio insular del mar Arábigo, según informó Moneycontrol este martes, 9 de junio.
La nueva norma, denominada Lakshadweep Excise Regulation 2026, introduce un sistema de licencias para controlar toda la cadena vinculada a las bebidas alcohólicas. El reglamento abarca la fabricación, la posesión, la importación, la exportación, el transporte, la compra, la venta y el consumo de alcohol en estas islas, que hasta ahora mantenían un régimen muy restrictivo.
Lakshadweep, un territorio de la Unión administrado por el Gobierno central indio, había permitido hasta ahora un acceso limitado al alcohol para turistas y para algunos funcionarios públicos. Con el cambio normativo, la venta pasa a estar autorizada bajo licencia, aunque con una carga fiscal elevada que puede condicionar tanto los precios finales como el volumen de negocio.
Según la información publicada por Moneycontrol, el nuevo esquema fija un impuesto del 80% para el vino y del 200% para la cerveza. Esos gravámenes sitúan a Lakshadweep en una posición fiscal muy exigente dentro del mercado indio de bebidas alcohólicas. La norma mantiene además la prohibición de vender alcohol a menores de 21 años.
La decisión tiene una lectura económica clara. El Ejecutivo central busca facilitar nuevas actividades ligadas al viaje y a la hostelería en un destino que quiere ganar peso dentro del mapa turístico del país. La apertura regulada de la venta de alcohol suele considerarse un elemento ligado a la oferta hotelera y al consumo de visitantes, sobre todo en enclaves insulares orientados al ocio.
Al mismo tiempo, el diseño elegido muestra que las autoridades no han optado por una liberalización plena. El sistema se apoya en licencias y en impuestos altos, dos herramientas con las que la administración puede limitar el acceso, ordenar los puntos de venta y recaudar ingresos. Esa combinación permite abrir el mercado sin eliminar por completo el control público sobre una actividad sensible desde el punto de vista social y sanitario.
Para el sector de bebidas, el cambio puede tener efectos sobre las importaciones hacia el archipiélago y sobre la demanda local vinculada al visitante. En especial, el vino y la cerveza quedan sujetos a una fiscalidad que previsiblemente encarecerá su presencia en hoteles, restaurantes y otros establecimientos autorizados. Eso puede favorecer una oferta más selectiva o concentrada en segmentos con mayor capacidad de gasto.
La reforma también tiene valor político porque modifica una norma histórica en un territorio pequeño y con particularidades culturales y religiosas propias. En India, las reglas sobre alcohol varían mucho entre estados y territorios. Algunos mantienen restricciones severas o prohibiciones parciales o totales, mientras otros permiten su comercialización con distintos niveles impositivos.
En Lakshadweep, el debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico, identidad local y regulación pública ha estado presente desde hace años. La decisión del Gobierno central introduce ahora un nuevo escenario para empresarios turísticos, distribuidores y operadores hoteleros que quieran trabajar en las islas bajo el sistema de licencias previsto por la regulación de 2026.
Queda por ver cómo se aplicará la norma sobre el terreno, cuántas licencias se concederán y qué tipo de establecimientos podrán acceder a ellas. También será relevante comprobar si los impuestos fijados permiten crear una oferta viable para el visitante o si terminan limitando su alcance comercial. Por ahora, lo confirmado es que Lakshadweep abandona una prohibición de casi medio siglo y pasa a un modelo regulado de venta de alcohol con fuerte intervención fiscal.