Lamucca propone una ruta castiza para San Isidro

Seis paradas en Madrid de la mañana al atardecer con cafés, vermut, cocina madrileña y cócteles

Miércoles 06 de Mayo de 2026

San Isidro huele a chulapos, a verbena y a Madrid con toda su alma. Este año, el Grupo Lamucca propone celebrarlo con una ruta gastronómica que recorre varios de sus espacios en la capital, de la mañana a la noche, con paradas pensadas para acompañar la jornada festiva en distintos momentos del día.

La primera parada es En Bruto, el espacio gastronómico del grupo en Malasaña. Allí, la propuesta pasa por un specialty coffee recién hecho acompañado de un cinnamon roll, un croissant recién hecho o el matcha roll. El local, tranquilo y luminoso, se presenta como un punto de partida para empezar la jornada con calma y con energía.

Desde Malasaña, el recorrido continúa hasta el Paseo del Pintor Rosales, donde está el Quiosco Magadán. Su terraza soleada y las vistas al Parque del Oeste marcan la segunda parada de la ruta. El plan que plantea el grupo es un vermut bien frío y un pincho de tortilla para media mañana, en un entorno que remite a los hábitos más reconocibles de Madrid.

Antes de sentarse a comer, la tercera parada lleva a la terraza de Ultramarines del Coso San Joaquín. El local incluye entre sus bocados más conocidos los brioches de anchoa, que el grupo presenta como uno de los aperitivos que mejor encajan con el día de San Isidro. La propuesta se completa con un vino blanco o un vermut de la casa, en un ambiente de barrio que acompaña el mediodía.

Para la comida, el itinerario se detiene en Lamucca de Pez, el primer restaurante del grupo, situado en la Plaza de Carlos Cambronero y ya convertido en un clásico de Malasaña. La carta reúne platos como los nigiris de arroz frito con atún rojo de Balfegó, el ceviche de corvina, el steak tartar o el risotto de rabo de toro con boletus y crema de trufa. También figura la pizza de boletus, elaborada con harina ecológica molida a la piedra y doble fermentación. El local cuenta con terraza y un ambiente que invita a alargar la sobremesa.

La quinta parada es La Barra de Ultramarines del Coso, en la Plaza del Carmen. Es la última apertura del grupo y se presenta como un espacio que recuerda a los bares de toda la vida, con una carta en castellano y un enfoque que mezcla tradición y una lectura más actual. Entre sus platos aparecen una cazuelita de albóndigas al jerez, croquetas de jamón y una ración de paella para reponer fuerzas antes del tramo final del día.

La ruta termina en Makáá, el rooftop del Grupo Lamucca en la azotea del Hotel Thompson Madrid. Con vistas de 360 grados sobre la capital, el espacio propone cerrar San Isidro con un cóctel de autor y un postre. Entre las opciones citadas están el tiramisú y la torrija de brioche con crema pastelera de lima, mientras el sol cae sobre la ciudad y el día festivo llega a su final en altura.