Jueves 19 de Marzo de 2026
La Denominación de Origen Cava ha cerrado el año 2025 con una caída del 12,8% en el volumen de ventas respecto al ejercicio anterior. En total, se han comercializado 190 millones de botellas, según los datos presentados este miércoles, 18 de marzo, por Javier Pagés, presidente del Consejo Regulador de la DO Cava. Esta disminución se atribuye principalmente a las limitaciones de producción provocadas por la sequía que ha afectado a las zonas productoras en los últimos años. Pagés ha explicado que la reducción no responde a una menor demanda, sino a la menor disponibilidad de producto.
A pesar de este descenso general, los segmentos de mayor valor añadido han mostrado una evolución positiva. Los Cavas de Guarda Superior, que incluyen Reserva, Gran Reserva y Cava de Paraje Calificado, han incrementado sus ventas un 1,4%. Dentro de este grupo, los Cavas Gran Reserva han registrado un aumento del 6% respecto a 2024 y los Cavas de Paraje Calificado han experimentado un crecimiento del 82,3%. Según Pagés, estos segmentos representan un gran potencial para el sector y confirman la apuesta por la calidad y la diferenciación.
El presidente del Consejo Regulador ha señalado que el año 2025 confirma la estrategia de valorización y calidad impulsada por la DO Cava. Ha subrayado que incluso en un periodo condicionado por la sequía, los productos con mayor valor añadido siguen ganando peso dentro de la categoría. Esta tendencia respalda la estrategia de premiumización adoptada en los últimos años.
En cuanto a los mercados internacionales, se ha registrado una caída del 18,6% en las exportaciones debido a la menor disponibilidad de producto. Durante el último año se exportaron 113,9 millones de botellas. El mercado nacional también ha sufrido una reducción en unidades (-2,4%), aunque ha crecido en valor. En España se comercializaron 76,1 millones de botellas.
Entre los principales mercados internacionales que han reducido sus compras figuran Bélgica (-13,54%), Estados Unidos (-18,42%), Reino Unido (-11,99%) y Suecia (-13,40%). Sin embargo, otros países han mostrado incrementos en sus importaciones. Países Bajos (1,17%), Noruega (6,60%), Letonia (22,34%), Lituania (1,04%) y Corea del Sur (6,81%) han aumentado sus compras. Además, mercados emergentes como Brasil (6,43%) y México (12,17%) también han registrado crecimientos.
La DO Cava sigue siendo un sector clave para la economía vitivinícola española. Con más de 190 millones de botellas vendidas en 2025, el Cava representa en Cataluña el 90,3% del total de espumosos y en España el 73,8%, según datos del barómetro de consumo de Circana. El producto supone el 60% de la producción de uva con denominación de origen en Cataluña y el 70% del viñedo catalán con DO se destina a su elaboración. Además, representa el 35% de las exportaciones españolas de vino con denominación de origen.
El Cava es actualmente el vino español más exportado y está presente en más de 130 países. Javier Pagés ha recordado que este sello implica un compromiso con la calidad mediante controles independientes y trazabilidad. También ha puesto en valor la importancia social del sector: existen 38.000 hectáreas dedicadas al viñedo para Cava, cerca de 6.000 explotaciones vitícolas y unas 200 bodegas que generan alrededor de 12.000 empleos directos e indirectos.
Pagés ha remarcado la “unidad en la diversidad” dentro del sector del Cava y ha señalado que existen diferentes modelos productivos que comparten una visión común basada en el origen y la calidad. Por último, ha apuntado que las tendencias mundiales favorecen al Cava: los consumidores buscan vinos con menor graduación alcohólica y menos azúcar añadido y muestran preferencia por vinos blancos y espumosos. Según Pagés, esto sitúa al Cava en una posición favorable para afrontar el futuro apostando por calidad y sostenibilidad.