Galicia recurre a boyas inteligentes para vigilar sus playas en tiempo real

La digitalización turística se extiende a sensores, paneles, drones y apps con la ciberseguridad como una de las prioridades

Viernes 24 de Julio de 2026

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Galicia se apoya ya en boyas inteligentes para analizar modelos oceanográficos y meteorológicos en tiempo real en sus playas, una muestra de cómo la digitalización se ha extendido a espacios naturales ligados al turismo. La recopilación, gestión y análisis de datos instantáneos permite, según los expertos consultados, mejorar la gestión de la afluencia, reforzar la seguridad y reducir el impacto sobre servicios públicos y medioambiente.

La presión turística prevista para este año en España, con la posibilidad de superar los 100 millones de visitantes, está acelerando la implantación de sistemas digitales en destinos de costa e interior. Sensores, aplicaciones móviles, paneles informativos, códigos QR, drones y herramientas de análisis de ocupación forman parte de una infraestructura cada vez más presente en la operativa diaria de municipios y empresas del sector.

Sancho Lerena, consejero delegado de Pandora FMS y especialista en gestión IT y seguridad, sostiene que la digitalización ya no afecta solo a hoteles, transportes o canales de reserva. A su juicio, también alcanza a entornos que hasta hace poco parecían ajenos a este proceso. “La playa ya no es solo arena y sombrillas. Detrás empieza a haber sensores, datos, paneles, apps, drones y sistemas municipales que tienen que funcionar en tiempo real. Si digitalizas el turismo pero no monitorizas esa operación, solo estás creando otra capa más de riesgo”, afirma.

La extensión de estas herramientas tiene aplicaciones distintas según el territorio. En l'Alfàs del Pi, en la Comunidad Valenciana, el ayuntamiento dispone de un proyecto basado en sensores inteligentes instalados en puntos de interés turístico para controlar la afluencia y detectar las horas de mayor presión. Lerena señala que esa información puede servir no solo para conocer el estado de las playas, sino también para ajustar servicios como seguridad o atención sanitaria en los momentos de mayor demanda.

En Elche, la digitalización se ha orientado a la información al visitante mediante paneles con códigos QR que ofrecen datos sobre el municipio. El experto advierte de que estos dispositivos también exigen protección específica. “En estos casos es fundamental la ciberseguridad, porque si alguien se hace con el control de estos dispositivos puede acabar afectando a la imagen del municipio”, asegura. En Xátiva, añade, existe además una aplicación con información turística accesible para los usuarios.

Valencia cuenta también con el proyecto BioSoundScape, en el que la inteligencia artificial analiza el entorno acústico natural para estudiar la población de aves y su convivencia con la actividad humana. Según explica Lerena, esta tecnología puede servir durante el verano para medir el efecto del turismo sobre la naturaleza.

Fuera de la Comunidad Valenciana, Pandora FMS cita otros casos de uso. En Mallorca se monitorizan playas para conocer la ocupación en tiempo real. En distintos puntos del país se emplea además el análisis de imágenes captadas por drones para obtener datos sobre seguridad, afluencia o temperatura. En el caso gallego, las boyas inteligentes permiten incorporar información del mar y de la meteorología a la gestión de estos espacios.

La digitalización del turismo también se está trasladando a otros segmentos del sector. Los hoteles apuestan por las reservas online, por sistemas de gestión más eficientes y por el uso de inteligencia artificial para calcular el gasto energético de sus instalaciones. El transporte, por su parte, monitoriza flotas para prevenir fallos y sostener la movilidad en periodos de alta demanda.

Junto a las ventajas operativas, el avance tecnológico abre un frente adicional en materia de seguridad digital. Pandora FMS subraya que los meses de verano suelen ser más delicados por la reducción de plantillas durante las vacaciones y por una relajación de las medidas de protección en las empresas.

La compañía, a partir de informes del INCIBE, cifra en más de 122.000 los incidentes de ciberseguridad registrados en España en 2025, un 26% más que el año anterior. El aumento de sistemas vulnerables fue aún mayor. Siempre según ese análisis, crecieron un 29%, al pasar de casi 184.000 a más de 237.000 en 2025.

Los ataques dirigidos a sectores críticos y esenciales también avanzaron un 17% en el último año, hasta superar los 400. La banca concentró el 34% de los ataques a sectores esenciales. Si se añaden el sector asegurador y de pensiones y las infraestructuras de mercado, el peso conjunto alcanza el 47%. El transporte acumuló el 14% y la energía, el 8%.

Para Lerena, estas cifras muestran que la digitalización del turismo no puede separarse de la vigilancia técnica de los sistemas que la sostienen. La gestión de playas, destinos y servicios vinculados al visitante depende cada vez más de herramientas conectadas, y su funcionamiento afecta tanto a la operativa municipal como a la seguridad y a la imagen de los destinos.

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