Martes 14 de Julio de 2026
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Abadía Retuerta ha presentado la 12ª edición de Vendimia Solidaria, una iniciativa con la que la bodega vuelve a vincular vino, arte y apoyo a entidades sociales. La compañía informa de que la totalidad de los beneficios obtenidos con la comercialización de esta edición especial se destinará a tres organizaciones: Autismo Valladolid, Fundación Randstad y Vallkirias Pisuerga.
La principal novedad de Vendimia Solidaria 2025 es que se trata, según explica la bodega, de la primera edición que sale al mercado como vino ecológico con DOP Abadía Retuerta. La empresa enmarca este paso en su apuesta por una viticultura más respetuosa con el entorno y en una línea de trabajo ligada a la sostenibilidad.
La etiqueta de esta duodécima edición reproduce “Hope is a vertical line”, una obra del artista británico Terry Craven, nacido en Leeds en 1984, realizada durante su estancia en Abadía Retuerta. La bodega señala que el trabajo se integra en una práctica artística centrada en la relación con el paisaje y la materia, a través de procesos lentos y vinculados al paso del tiempo.
La obra está inspirada en el concepto de viriditas formulado por Hildegard von Bingen en el siglo XII. Abadía Retuerta explica que Craven utilizó materiales procedentes de la propia elaboración del vino, como pieles, jugo y sedimentos de uva, empleados como pigmentos naturales.
Durante su estancia en la bodega, el artista trabajó con restos congelados de uva procedentes de la elaboración de los vinos de la casa. Sobre esa base fue aplicando capas sucesivas de pigmento hasta lograr la profundidad cromática buscada. El resultado, según traslada la compañía, conserva huellas visibles del proceso, con grietas, desprendimientos y variaciones materiales que remiten al paso del tiempo y a la fragilidad de la materia.
El título de la pieza toma como referencia la idea de “tiempo vertical” desarrollada por el escritor y crítico de arte John Berger. En esa línea, la obra plantea una reflexión sobre una forma de vivir el tiempo más próxima a los ritmos largos de la naturaleza. Abadía Retuerta vincula esa mirada con la residencia del artista en su paisaje, con la restauración del monasterio y con unos trabajos vitícolas pensados para las generaciones futuras.
En el plano enológico, Vendimia Solidaria 2025 se presenta como una añada joven elaborada a partir de un ensamblaje de Garnacha (44%), Malbec (44%) y Cabernet Sauvignon (12%). La bodega precisa que el vino se ha elaborado sin paso por barrica para preservar la expresión de cada variedad.
Abadía Retuerta describe esta edición como un vino de perfil aromático y frutal. En nariz, apunta a una combinación de frutas y frescura, mientras que en boca habla de equilibrio, redondez y personalidad varietal. La casa resume el carácter de la añada en tres rasgos: juventud, frescura y carácter.
La vertiente social sigue siendo el eje del proyecto. Los beneficios de la comercialización se dirigirán a Autismo Valladolid, Fundación Randstad y Vallkirias Pisuerga, tres entidades que, según indica la bodega, trabajan en favor de la inclusión, la igualdad de oportunidades y el bienestar de las personas.
La iniciativa cuenta además con la participación de trabajadores y colaboradores como Etinsa, Baruque, Iglesias Comunicación, Verallia, Ramondin y Mata digital. Abadía Retuerta subraya que esa implicación permite dar continuidad a un proyecto que convierte cada botella en una vía de apoyo a fines sociales.
Abadía Retuerta está ubicada en el valle del Duero y cuenta con una DOP propia. En la información facilitada por la empresa, la bodega sitúa esta nueva edición de Vendimia Solidaria dentro de una estrategia que une actividad vitivinícola, creación artística y compromiso social en una misma propuesta.
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