Lunes 29 de Junio de 2026
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Tom Collins Distilling, empresa vinculada a Sazerac, ha comprado por 20 millones de dólares la antigua destilería Garrard County Distilling, situada en Lancaster, en el estado de Kentucky, según informó The Spirits Business y confirmó la propia compañía. La operación se cerró en una subasta judicial celebrada el pasado 26 de junio en el condado de Garrard, aunque la transacción aún debe completar los trámites habituales de cierre.
Sazerac señaló en un comunicado que fue la adjudicataria del proceso de subasta de Garrard County Distilling y añadió que, por el momento, no facilitará más información hasta que el proceso avance. La compra se ha realizado a través de Tom Collins Distilling, firma afiliada al grupo propietario de Buffalo Trace.
La planta había dejado de producir en abril de 2025. Según los registros judiciales citados por el medio especializado, Tom Collins Distilling era el principal acreedor de la destilería después de adquirir en marzo de este año la deuda asociada al inmueble, valorada en varios millones de dólares. Esa posición le daba un papel central en el procedimiento que ha terminado con la adquisición del activo.
La subasta tuvo lugar por orden judicial en una venta dirigida por el master commissioner del condado de Garrard. De acuerdo con el Garrard County Justice Center, Tom Collins Distilling fue el único postor por el lote. La propiedad había sido tasada en más de 27,9 millones de dólares, por encima del precio final pagado en la puja.
Garrard County Distilling había comenzado a producir en enero de 2024. La empresa fue creada por Staghorn, con sede en Atlanta, y se presentó como la mayor destilería independiente de bourbon en Kentucky. El complejo ocupa 210 acres y está situado a unos 30 minutos de Lexington, una zona con peso dentro del mapa del bourbon estadounidense.
La actividad se interrumpió poco más de un año después de su arranque. En abril de 2025, la empresa entró en administración judicial después de que Truist Bank presentara una demanda por una deuda cercana a 26 millones de dólares. Según la información publicada, esa cantidad incluía impuestos sobre la propiedad impagados, préstamos y varios gravámenes por importes millonarios.
La situación había generado inquietud en el ámbito local durante meses. Diane Bisher, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del condado de Garrard, declaró a Lex News que la destilería vacía había dividido a las partes implicadas en el condado durante el último año y que tanto responsables políticos como representantes empresariales esperaban una noticia sobre su futuro. El alcalde de Lancaster, Michael Gaffney, también expresó su confianza en que el proyecto pueda funcionar y afirmó que es muy importante para la ciudad volver a poner en marcha la instalación.
La operación tiene interés para el sector de las bebidas espirituosas porque coloca una destilería cerrada en manos de uno de los grandes grupos del bourbon estadounidense. Si Sazerac decide reactivar la planta, podría recuperar capacidad productiva en Kentucky y reforzar un movimiento de concentración empresarial que ya se aprecia en esta categoría. No hay confirmación pública sobre los planes industriales para el recinto, pero la compra abre esa posibilidad.
Sazerac ya había aparecido este año en otra operación corporativa relevante. Según distintas informaciones publicadas en Estados Unidos, el grupo presentó una oferta para hacerse con Brown-Forman, propietario de Jack Daniel’s. Esa propuesta, valorada en 15.000 millones de dólares, fue rechazada el pasado mes de mayo.
La adquisición de Garrard County Distilling muestra una vía distinta: no una gran compra corporativa, sino la toma de control de un activo industrial concreto mediante un proceso judicial. Para Kentucky, donde el bourbon tiene peso económico y laboral, el futuro uso de esta planta será seguido con atención tanto por las autoridades locales como por las empresas del sector.
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