Viernes 17 de Abril de 2026
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Un informe de IWSR apunta a un cambio en el consumo de vino entre los menores de 35 años en varios mercados clave. Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y Suecia figuran entre los países donde este grupo muestra más interés por la categoría, según los datos recogidos por la consultora.
En Alemania y Reino Unido, el segmento de edad legal para beber hasta los 34 años representa ya el 22% de los consumidores de vino. En Estados Unidos llega al 23% y en Suecia al 27%. IWSR atribuye parte de esta evolución a una mayor apertura hacia nuevos estilos, formatos y propuestas con menos alcohol.
Dan Mettyear, responsable de investigación para EMEA en IWSR, señaló que las cohortes de 18 a 34 años están ganando peso en varios mercados y están cambiando los hábitos de compra. Según explicó, estos consumidores muestran más interés por probar productos nuevos y por formatos distintos a los habituales.
La consultora indica que este grupo compensa su menor conocimiento técnico sobre vino con un nivel alto de implicación. En Reino Unido, el 66% de los consumidores regulares de vino de entre 18 y 34 años entra en la categoría de “alta implicación”, es decir, personas que muestran interés por el producto, lo consideran parte de su estilo de vida y dedican tiempo a la compra. En Italia esa cifra es del 49% y en Estados Unidos del 44%.
IWSR añade que, mientras el consumidor general sigue guiándose sobre todo por la marca y la variedad de uva, los más jóvenes recurren más a recomendaciones y a la combinación con comida. También gastan más en cada ocasión que la media, según Mettyear, que vincula ese comportamiento con una mayor disposición a probar referencias nuevas.
Entre las áreas con más recorrido, la consultora sitúa el vino sin alcohol o con bajo contenido alcohólico, las referencias bajas en azúcar o calorías, los espumosos y los productos con credenciales de sostenibilidad. También menciona el avance de las bebidas listas para tomar dentro del universo del vino, como los spritzers y coolers.
El interés por las versiones sin alcohol gana terreno. Según datos de IWSR, el volumen de vino sin alcohol se duplicó con creces en Reino Unido y Estados Unidos entre 2019 y 2024. También hubo avances en Alemania, Canadá y Australia.
Los espumosos siguen una evolución distinta a la del vino tranquilo. A escala mundial, su volumen subió un 2% anual compuesto entre 2019 y 2024, impulsado por Prosecco, con un avance del 5%, y por las referencias sin alcohol, con un 12%. En ese mismo periodo, el vino tranquilo cayó un 4% anual compuesto.
La consultora relaciona parte de este movimiento con un consumo más informal del espumoso. Ya no se limita tanto a celebraciones y aparece más en momentos cotidianos. IWSR vincula ese cambio al tirón del spritz y a una mayor disposición de los jóvenes a probar sabores y formatos distintos.
Las bodegas también están adaptando su oferta. Australian Vintage ha lanzado Poco Vino, un formato pequeño que vende unas 12.000 botellas al día en todo el mundo. La empresa prevé que esta referencia aporte más de 15 millones de dólares australianos adicionales en su primer año completo.
En Reino Unido, Vinarchy ha puesto en el mercado Echo Falls Blue Raspberry, un vino azul con graduación del 9% que se vende en tiendas independientes. La marca asegura que el producto ha tenido buena respuesta en redes sociales y que se ha agotado en varios puntos de venta.
Treasury Wine Estates también ha presentado Sorbet, una gama que mezcla variedades como Prosecco, rosado, Sauvignon Blanc y Shiraz con sabores de fruta como maracuyá, mango y limón. La compañía la presenta como una propuesta pensada para consumidores que buscan frescura y menor graduación alcohólica sin renunciar a una oferta cuidada.
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