Viernes 24 de Abril de 2026
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La Beverage Industry Environmental Roundtable (BIER) ha publicado su estudio de referencia de 2025 sobre agua, energía y emisiones en el sector de las bebidas, con datos de más de 1.600 instalaciones repartidas por todo el mundo. El informe recoge información de 15 compañías y centros de producción de seis continentes y compara los resultados de 2020, 2022 y 2024.
Según el documento, la producción mundial de bebidas aumentó 8% en ese periodo, mientras que las empresas participantes redujeron 3% su ratio de uso de agua, 4% el de energía y 11% el de emisiones. BIER interpreta estos datos como una mejora en la eficiencia operativa y como una señal de que el crecimiento de la producción no siempre va unido a un mayor impacto ambiental.
La organización, creada en 2006, reúne a grandes grupos del sector para compartir métricas comunes y analizar su evolución. En esta edición, el estudio cumple 20 años y se presenta como una herramienta para comparar resultados entre compañías y para orientar inversiones en eficiencia y gestión ambiental.
Uno de los puntos que más peso tiene en el informe es el agua. Más del 60% de las instalaciones analizadas opera en zonas con riesgo hídrico medio o superior. Además, más de la mitad podría estar expuesta a niveles medios o muy altos de estrés hídrico en 2030. BIER señala que este dato obliga a reforzar la gestión del agua en fábricas y cadenas de suministro.
El estudio también apunta que la presión sobre este recurso ya no afecta solo a regiones concretas. La organización sostiene que la exposición al riesgo hídrico se extiende a distintas áreas productoras y que eso puede condicionar decisiones industriales en los próximos años, tanto en cerveceras como en otras empresas de bebidas.
Entre las compañías que forman parte de BIER figuran Anheuser-Busch InBev, Heineken, Carlsberg, Coca-Cola, PepsiCo, Diageo, Molson Coors o Suntory Global Spirits, entre otras. La entidad afirma que su trabajo busca fijar métricas comparables y facilitar que las empresas midan su avance con datos comunes.
El informe llega en un momento en el que el sector intenta reducir consumos y emisiones sin frenar la actividad. Para las empresas, la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los factores que más condiciona la planificación industrial, especialmente en zonas donde la presión sobre acuíferos y redes públicas es mayor.
BIER sostiene que este tipo de estudios ayuda a pasar del compromiso a la aplicación práctica. La organización defiende que compartir datos entre compañías permite identificar mejoras operativas y orientar mejor las inversiones en plantas y procesos productivos.
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