Miércoles 11 de Marzo de 2026
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Tarazona, considerada por muchos como la ciudad más bonita de la provincia de Zaragoza, se prepara para una de sus celebraciones más arraigadas: la Semana Santa. En sus calles, algunas cofradías llevan procesionando desde 1555, y los turiasonenses esperan con expectación la llegada de los ‘carrapuchetes’, nombre local para los nazarenos, que desfilan al ritmo de carracas y tambores. El término ‘carrapuchete’ proviene de ‘carrapuchet’, diminutivo de ‘carapuchu’, en referencia a la prenda en forma de capirote que cubre la cabeza de los participantes.
La agenda de la Semana Santa de Tarazona arranca el 13 de marzo con más de cincuenta actos programados. Diez cofradías, que reúnen a cerca de mil fieles, procesionan acompañadas por 400 instrumentos, entre tambores, bombos, cornetas, timbales y matracas. Esta celebración, declarada de Interés Turístico Regional, es una de las principales razones para visitar la ciudad durante estas fechas.
La primera procesión destacada es la del Viernes de Dolores, que este año tendrá lugar el 27 de marzo y recorrerá el casco monumental de Tarazona. La Cofradía de Nuestra Señora Virgen de los Dolores, fundada en el siglo XVIII, abre el programa con sus miembros vestidos de negro y capirote, acompañando a la imagen barroca de La Dolorosa. El silencio y el recogimiento marcan esta cita, en la que las mujeres de mantilla ganan protagonismo cada año.
El Sábado de Dolores, el 28 de marzo, la Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad parte desde la Catedral de Santa María de la Huerta con una de las obras más reconocidas de Francisco Gutiérrez, escultor de cámara de Carlos III. El paso, que refleja la transición del Barroco al Neoclasicismo, avanza al ritmo de tambores, cornetas y el característico sonido de las carracas turiasonenses.
El Domingo de Ramos, el 29 de marzo, la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén sale a las 11:30 horas desde la Iglesia de San Francisco, con hábitos azul cielo, acompañando el paso de Jesús en la borrica y el Apóstol San Pedro. Ese mismo día, a las 20 horas, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación inicia su recorrido desde la Ermita de la Virgen del Río hacia la Catedral, con hábitos y capirotes rojo sangre y túnica blanca.
El Lunes Santo, la Real, muy Ilustre y Antiquísima Cofradía Santo Cristo del Consuelo y Santa María Magdalena, unificadas en 1954, procesiona desde la Iglesia de Santa María Magdalena a las nueve de la noche. Jesús con la Cruz a hombros es portado por 16 hermanos, acompañado por el paso de María Magdalena y un Cristo de Medinaceli llevado por los niños de la cofradía desde 2017.
El Miércoles Santo, la Cofradía del Santo Cristo de los Afligidos, con más de 400 hermanos vestidos de blanco y cíngulo morado, sale de la iglesia de San Miguel Arcángel. La Banda de Cornetas, Tambores y Bombos, formada por 58 cofrades, marca el ritmo de la procesión.
El Jueves Santo, 2 de abril, la Cofradía de Nuestro Señor en la Oración del Huerto, protagonista del cartel de este año, desfila con túnicas verdes desde el Santuario de la Virgen del Rocío.
El Viernes Santo, 3 de abril, es el día más simbólico para los habitantes de Tarazona y los amantes de la tradición religiosa. La Procesión del Santo Entierro, que comenzó a celebrarse en 1629, sale a las 20 horas, precedida por la Procesión de las Siete Palabras al mediodía. La Cofradía de las Siete Palabras y del Santo Entierro, con túnica y capirote negro, porta la medalla con la efigie del Santo Cristo de la Venerable Orden Tercera, donado en 1565. En esta procesión destaca la figura de los alabarderos, presentes desde 1655, que culminan el acto con el cierre y sellado del sepulcro y participan en la escenificación del Vía Crucis.
El Domingo de Resurrección, la Cofradía de la Resurrección del Señor sale a las 10 horas de la iglesia de la Inmaculada, con túnica blanca y tercerol azul, portando el paso del Cristo Resucitado, obra de José Manuel Val. El encuentro con la Dolorosa se produce a las 11 horas en el Pórtico de la Catedral de Santa María de la Huerta.
La Semana Santa de Tarazona aspira a ser declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, un reconocimiento que pondría en valor el legado de una ciudad que ha sido punto de encuentro entre reinos y culturas. Tarazona, situada en el vértice de Aragón, limita con Navarra, Castilla y León y La Rioja, lo que la convierte en un nexo estratégico histórico entre las Coronas de Castilla y Aragón y el antiguo Reyno de Navarra.
El patrimonio de Tarazona es el escenario de estas procesiones. La Catedral de Santa María de la Huerta, conocida como “la Capilla Sixtina del Renacimiento español”, destaca por su eclecticismo arquitectónico, combinando gótico francés, mudéjar y elementos renacentistas. Sus pinturas del cimborrio, datadas en el siglo XVI, representan la lucha entre la virtud y los vicios y estuvieron ocultas durante siglos hasta su reciente restauración.
El Palacio Episcopal, con su fachada volada hacia el río, es otra de las imágenes icónicas de la ciudad. Antigua zuda musulmana y castillo medieval, se transformó en palacio renacentista y residencia episcopal. El Salón de Obispos, los calabozos y la cúpula principal, con frisos del siglo XVI recientemente descubiertos, son visitas recomendadas.
El Barrio de la Judería conserva las casas colgadas, construidas en saledizo para ganar espacio dentro del recinto amurallado. La Plaza de Toros Vieja, de planta octogonal y restaurada, fue construida en 1792 y tiene capacidad para 5.500 personas, una cifra notable para una ciudad que no alcanzaba los 9.000 habitantes en el siglo XVIII. Declarada Bien de Interés Cultural en 2001, forma parte de la Unión de Plazas Históricas de España.
El Ayuntamiento de Tarazona, levantado entre 1557 y 1563, destaca por su friso tallado en yeso que representa la marcha de Carlos V tras su coronación en Bolonia. Tres escudos y figuras alegóricas de la Justicia y la Sabiduría completan la ornamentación de la fachada.
La visita a Tarazona puede completarse con rutas por el Parque Natural del Moncayo y los pueblos de la comarca, como Trasmoz, Los Fayos, San Martín o Vera de Moncayo. El Monasterio de Veruela, donde se alojaron los hermanos Bécquer y Gustavo Adolfo escribió sus “Cartas desde mi celda”, será próximamente Parador Nacional, sumando un atractivo más para quienes buscan una escapada diferente en Semana Santa.
Más información sobre visitas y propuestas para familias y grupos está disponible en www.semanasantatarazona.es, www.tarazonamonumental.com y www.catedraldetarazona.es.
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