El Hotel Turingia de Miramar: una historia familiar marcada por un cuadro en alemán

Cuatro generaciones mantienen vivo el legado de un hotel fundado por inmigrantes y un mensaje que resume su espíritu

Lunes 02 de Febrero de 2026

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El Hotel Turingia de Miramar: una historia familiar marcada por un cuadro en alemán

En el centro de Miramar, a pocas calles de la playa, se encuentra el Hotel Turingia, un establecimiento que desde 1957 ha sido mucho más que un lugar para alojarse. Su historia está ligada a la de una familia de inmigrantes alemanes y a un cuadro antiguo, escrito en un alemán casi olvidado, que guarda el secreto de una huida forzada por la guerra y de un viaje sin retorno hacia Argentina.

El hotel fue fundado por una familia que buscaba un nuevo comienzo tras la Primera Guerra Mundial. Ludwig Ernst Hammer, bisabuelo de Alejandro Dos Reis Rosa, vivía en Eisenach, en la provincia de Thuringen, Alemania. Ingeniero en puentes, su vida cambió radicalmente cuando fue tomado prisionero durante un trabajo en África y pasó dos años en un campo. Al recuperar la libertad, regresó a Alemania, reunió a su esposa y a su hijo pequeño y decidió emigrar a Argentina.

Antes de partir, sus compañeros de trabajo le regalaron un cuadro con un mensaje en alemán antiguo, como despedida y deseo de futuro. La familia se instaló primero en Rosario. Con el tiempo, el hijo de Ludwig, Ernesto, se formó como constructor y trabajó en obras emblemáticas de la costa atlántica, como el Gran Hotel Provincial y el Casino de Mar del Plata. Allí conoció a Delia, con quien formó una familia y se estableció primero en Mar del Sur en 1948 y luego en Miramar en 1951. El cuadro siempre acompañó a la familia, pasando de casa en casa como un testigo silencioso de su historia.

En 1957, la familia construyó el Hotel Turingia en Miramar. El cuadro encontró su lugar definitivo en el salón del fondo del hotel, donde permanece desde entonces. Alejandro Dos Reis Rosa, actual responsable del hotel y miembro de la tercera generación familiar, recuerda cómo el hotel fue siempre un punto de encuentro para la familia, especialmente durante las fiestas, ya que en sus inicios solo abría en verano. "El hotel no es solo un trabajo para nosotros. Es parte de nuestra historia familiar, de nuestros recuerdos y de nuestra identidad", explica Alejandro.

Durante años, muchos huéspedes se han detenido ante el cuadro, intrigados por el texto en alemán antiguo. Aunque Alejandro conocía la historia familiar, no sabía la traducción exacta del mensaje, ya que estaba escrito en un dialecto regional que había cambiado mucho con el tiempo. Finalmente, la traducción llegó y el mensaje resultó ser un reflejo del espíritu del hotel y de la familia: "Toda persona necesita un lugar, aunque sea pequeño, del que pueda decir: mirá, acá, esto es mío. Aquí vivo, aquí amo, aquí descanso. Este es mi hogar. Aquí estoy en casa". Este mensaje, que pronto será exhibido junto a su traducción, resume el sentido de pertenencia y el valor del hogar que la familia ha transmitido a lo largo de cuatro generaciones.

El Hotel Turingia, que alcanzó su estructura actual en 1964, ha sido testigo del crecimiento de Miramar y del paso de generaciones de huéspedes que han encontrado en él un ambiente familiar y cercano. Actualmente, el hotel permanece abierto todo el año y ha renovado su propuesta de servicios, manteniendo el compromiso de ofrecer calidad y un trato humano. Alejandro afirma que "si alguien entra acá y siente que está en casa, entonces todo el esfuerzo vale la pena".

La historia del Hotel Turingia es la de una familia que supo convertir la memoria, el trabajo y el afecto en un proyecto duradero. El cuadro en alemán, que pronto volverá a ocupar un lugar visible para todos, es el símbolo de ese legado y de la búsqueda universal de un hogar.

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