Lunes 20 de Octubre de 2025
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La feria internacional SITEVI, dedicada a los sectores de la vid, el vino, la fruta y el olivo, se celebrará del 25 al 27 de noviembre en Montpellier, Francia. La organización ha publicado un dossier que analiza la situación actual de estos sectores, marcados por cambios profundos y una serie de problemas económicos, climáticos y sociales que obligan a los productores a modificar sus prácticas tradicionales.
El informe señala que el consumo mundial de vino sigue bajando, con una caída del 7% entre 2018 y 2023. Este descenso se atribuye a factores culturales, generacionales y a una mayor preocupación por la salud. Además, los productores europeos sufren la presión de aranceles, como el 15% impuesto a vinos y licores en Estados Unidos, un mercado que en 2024 representó 2.300 millones de euros en exportaciones. A esto se suman los aumentos de los costes de producción, especialmente en el sector del olivo, debido a la inflación y al encarecimiento de los insumos.
El cambio climático es otro factor que afecta de forma directa. Los agricultores se enfrentan a fenómenos meteorológicos extremos como heladas tardías, sequías prolongadas, granizadas y estrés hídrico, que reducen la producción y ponen en riesgo la viabilidad de las explotaciones. Además, la variabilidad climática favorece la aparición de enfermedades como el mildiu y la flavescencia dorada, lo que obliga a buscar nuevas estrategias de gestión.
Los hábitos de consumo también están cambiando. En el caso del vino, la bajada es más acusada en los tintos, mientras que crece el interés por productos con bajo o nulo contenido alcohólico. Según el dossier, uno de cada dos consumidores muestra interés por estas alternativas. En frutas y hortalizas, el volumen de compras domésticas cayó un 1,5% en 2024, y aunque la cuota de mercado ecológico se ha estabilizado, el consumo general sigue siendo motivo de preocupación. En el sector del olivo, el precio elevado del aceite francés lleva a muchos consumidores a elegir productos importados más baratos, lo que supone un problema para los productores locales.
Ante este panorama, los agricultores están adoptando estrategias de diversificación y adaptación. Muchas explotaciones combinan el cultivo de la vid con olivos o frutales para reducir riesgos y asegurar ingresos. También se están desarrollando nuevos productos, como vinos con bajo contenido alcohólico o bebidas fermentadas innovadoras, para responder a las nuevas demandas del mercado. Además, algunos productores están entrando en sectores como el enoturismo o la cosmética a base de uva, lo que amplía las oportunidades de negocio.
El cambio climático está modificando el mapa agrícola. Países como Reino Unido, Escandinavia y China están emergiendo como nuevos productores de vino. En Francia, la viticultura se está expandiendo a regiones como Île-de-France, Bretaña y Normandía, lo que genera nuevas necesidades de maquinaria y equipos adaptados a estos territorios.
La tecnología juega un papel central en la transformación del sector. El uso de robots para el desherbado, la pulverización de precisión y el software avanzado para la toma de decisiones permite ahorrar insumos, compensar la falta de mano de obra y mejorar la calidad del producto. La inteligencia artificial, combinada con sensores y datos de campo, ayuda a anticipar riesgos sanitarios, organizar tareas y adaptar los métodos de cultivo a las condiciones específicas de cada parcela. Sin embargo, para que estas soluciones se generalicen, es necesario que los productores tengan acceso a la formación adecuada y controlen los datos agrícolas.
El SITEVI Innovation Award de este año pone en valor tres tendencias principales: la mejora de la comodidad y seguridad del usuario, la adaptación de productos a las nuevas demandas del mercado y el aumento de la productividad y resiliencia de las explotaciones. Entre las innovaciones presentadas figuran sistemas para ajustar maquinaria desde el móvil, plataformas para crear bebidas a base de uva sin alcohol y tractores eléctricos compactos que reducen las emisiones de CO2.
En cuanto a cifras, el sector vitivinícola francés cuenta con 783.000 hectáreas de viñedo y 54.000 explotaciones, con una producción de 37 millones de hectolitros en 2024. Representa el 15% del valor agrícola nacional. El mercado de maquinaria asociada está formado por 31 empresas que facturan 670 millones de euros, el 30% procedente de exportaciones. En 2024, las ventas de cosechadoras de uva aumentaron un 24%, mientras que las de tractores para viñedo y huerto bajaron un 24%, lo que indica una apuesta por la automatización.
El sector del olivo francés es pequeño pero tiene un alto valor cultural. Hay 40.000 olivicultores, de los cuales 10.000 son profesionales. La producción media anual es de 5.015 toneladas de aceite, lo que solo cubre el 4% del consumo nacional. El 42% de los olivares se cultivan en ecológico, lo que refuerza su posicionamiento en un segmento premium, aunque la competencia de los aceites importados sigue siendo un obstáculo.
En frutas y hortalizas, Francia es el cuarto productor europeo, con una media anual de 8 millones de toneladas. El sector agrupa 27.000 explotaciones hortícolas y 19.500 frutícolas, pero sufre un déficit comercial de 5.400 millones de euros en 2023, lo que evidencia la necesidad de reforzar la producción nacional para reducir la dependencia exterior.
La colaboración entre empresas, instituciones y organismos públicos es fundamental para afrontar estos problemas. SITEVI actúa como punto de encuentro para compartir soluciones e impulsar la innovación. El evento cuenta con el apoyo de entidades como el Instituto Francés de la Viña y el Vino, France Olive, la Unión de Enólogos de Francia y, desde este año, el Centro Técnico Interprofesional de Frutas y Hortalizas. Esta colaboración responde a la tendencia de integración de cultivos en las explotaciones.
La región de Occitania, una de las principales zonas agrícolas francesas, apoya al sector con más de 10 millones de euros destinados a organizaciones vitivinícolas desde 2016 y nuevas acciones previstas a partir de septiembre, con otros 5 millones de euros. Además, se ha creado un observatorio económico para facilitar datos útiles a las empresas.
SITEVI 2025 se presenta como un foro clave para el intercambio de conocimientos, la presentación de innovaciones y el impulso de alianzas estratégicas. El evento ofrecerá más de 55 conferencias y catas magistrales, así como espacios para reuniones de negocio y encuentros con inversores. Todo ello con el objetivo de ayudar a los profesionales a adaptarse a un entorno agrícola en plena transformación.
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