La vendimia en el Douro, Alentejo y Vinho Verde afronta una reducción de producción por el clima extremo

Las bodegas confían en una calidad superior pese a la menor cantidad de uva y las condiciones meteorológicas inusuales

Jueves 28 de Agosto de 2025

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Portuguese vineyards face difficult 2025 harvest as extreme weather reduces yields but raises hopes for quality

La vendimia de este año en las regiones portuguesas del Douro, Alentejo y Vinho Verde se está desarrollando bajo condiciones poco habituales. Las primeras uvas blancas ya han comenzado a recogerse, mientras que los equipos de viticultura y enología mantienen una vigilancia constante sobre el estado de las viñas. Los responsables del sector prevén una reducción en la cantidad de uva recolectada, aunque los primeros análisis apuntan a una calidad prometedora.

El ciclo agrícola de este año ha estado marcado por cambios meteorológicos poco frecuentes. El invierno y el inicio de la primavera trajeron lluvias intensas, especialmente en enero, marzo y abril. En el Douro, marzo fue el mes más lluvioso registrado en lo que va de siglo, lo que influyó en el momento del brote de las viñas, que se produjo a finales de ese mes, siguiendo la tendencia de los últimos treinta años. Sin embargo, esta abundancia de agua no se mantuvo durante el verano. Entre junio y julio apenas llovió y se registraron cuatro olas de calor, una de ellas con temperaturas especialmente elevadas. En la primera quincena de agosto, el Douro vivió diez días seguidos con máximas superiores a 40ºC, superando el récord anterior del verano de 2003.

En el Alentejo y en la subzona de Monção y Melgaço, las temperaturas no alcanzaron los mismos valores extremos, pero la falta de precipitaciones también fue evidente. Esta situación ha tenido un impacto directo en el desarrollo del viñedo. Las reservas hídricas acumuladas al inicio del ciclo permitieron una floración rápida y un buen cuajado del fruto. Sin embargo, el calor intenso limitó el crecimiento de las bayas, que presentan tamaños hasta un 30% menores que la media en la región del Douro. Esta reducción puede afectar notablemente al volumen final de producción.

A pesar de estas dificultades, los primeros datos sobre la calidad son positivos. Los estudios realizados por los equipos técnicos desde principios de agosto muestran uvas sanas y un desarrollo fenológico dentro de lo habitual para estas fechas. El seguimiento detallado de las variedades tintas —que aún están madurando— y la vendimia ya iniciada para las blancas refuerzan la confianza moderada entre los especialistas sobre el potencial enológico del año.

En las fincas gestionadas por Symington Family Estates en Douro, Alentejo y Monção e Melgaço, los preparativos para la vendimia avanzan a buen ritmo. Bodegas como Quinta da Fonte Souto (Alentejo) y Quinta do Sol (Douro) ya han comenzado a recibir las primeras partidas de uva blanca. Otras instalaciones especializadas esperan iniciar la campaña completa en los próximos días.

Charles Symington, director de producción y principal enólogo del grupo familiar, explica que esta vendimia está poniendo a prueba tanto la resistencia natural del viñedo como el trabajo técnico realizado por los equipos. Señala que, aunque se espera una caída en la producción total, existe confianza en que la calidad final pueda ser superior a la media si se cumplen las previsiones meteorológicas para los próximos días, con temperaturas más suaves y algunas lluvias previstas.

La evolución final dependerá ahora del clima durante las próximas semanas y del trabajo realizado tanto en campo como en bodega para aprovechar al máximo el potencial de esta cosecha atípica.

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