Martes 24 de Junio de 2025
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La ciudad de Osaka acogió los días 14 y 15 de junio la primera edición de la Kokushu Fair, un evento que reunió a productores y aficionados de sake, honkaku shochu y awamori. La organización corrió a cargo de la Japan Sake and Shochu Makers Association (JSS), que decidió unir en una sola cita la tradicional Sake Fair, celebrada en 16 ocasiones anteriores, y la Honkaku Shochu & Awamori Fair, que se venía realizando desde 2022. El objetivo fue crear el mayor encuentro mundial dedicado a las bebidas alcohólicas tradicionales japonesas elaboradas con koji, un hongo fundamental en la producción de estos productos.
El término kokushu engloba el sake, el honkaku shochu, el awamori y otras bebidas japonesas que nacen del conocimiento y las técnicas ancestrales de fermentación con koji. En 2024, este saber hacer fue inscrito como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. La feria se celebró en paralelo a la Exposición Universal de Osaka 2025, lo que permitió atraer tanto a público local como internacional.
Durante los dos días del evento, los asistentes pudieron conocer y degustar 1.149 tipos de sake procedentes de 339 bodegas repartidas por 45 prefecturas japonesas. Además, se presentaron 302 variedades de honkaku shochu y awamori elaboradas por 65 empresas de 12 prefecturas. Algunos expositores ofrecieron la posibilidad de comprar directamente las botellas preferidas por los visitantes.
La JSS considera esta feria una oportunidad para que los productores expliquen directamente al consumidor el momento actual del sector y las características de cada bebida. Según Naotaka Miyasaka, presidente del Comité de Promoción Internacional del Sake en JSS, el crecimiento reciente en las exportaciones se debe en parte a la colaboración con asociaciones internacionales de sumilleres como la Association de la Sommellerie Internationale (ASI) y la Union de la Sommellerie Française. Estas alianzas han permitido transmitir el atractivo del sake a través de profesionales repartidos por todo el mundo.
En 2024, las exportaciones japonesas de sake alcanzaron los 43.500 millones de yenes, con un volumen total de 3,45 millones de cajas (de nueve litros) distribuidas en 80 países y regiones. Esto supuso un aumento del 6% respecto al año anterior. Entre enero y abril de este año, el crecimiento interanual fue del 15%. Miyasaka explicó que la diversificación actual en los estilos de sake es uno de los factores que más interés despierta entre consumidores y expertos internacionales. Los jóvenes maestros cerveceros están experimentando con arroces locales o diferentes grados de pulido para resaltar nuevos matices aromáticos y gustativos.
Por primera vez, los espacios dedicados al honkaku shochu y al awamori adoptaron una estética similar a la de los bares modernos para mostrar su adaptación a nuevas tendencias. Tradicionalmente, estas bebidas se consumían diluidas con agua durante las comidas en regiones donde el arroz escaseaba y se utilizaban otros cereales para su destilación. Sin embargo, ahora ganan presencia en coctelería internacional gracias al trabajo conjunto con bartenders y mixólogos. En esta edición se presentaron cócteles ganadores en certámenes anteriores y seis recetas básicas elaboradas con distintos ingredientes base.
Kohsuke Kami, responsable del Subcomité para la Promoción del Shochu en JSS, explicó que el honkaku shochu puede producirse a partir de boniato, cebada, arroz o trigo sarraceno. El uso de diferentes tipos de koji (blanco o negro), métodos de destilación o recipientes para el envejecimiento (tanques, tinajas o barricas) influye mucho en el resultado final. Esta variedad está despertando interés entre bartenders extranjeros.
A pesar del ambiente positivo generado por el evento, tanto el sector del sake como el del honkaku shochu afrontan problemas relacionados con el suministro de materias primas. El encarecimiento del arroz para consumo ha provocado que algunos agricultores abandonen el cultivo específico para sake debido a su menor rentabilidad y mayor dificultad técnica. El arroz destinado al sake requiere más trabajo manual y es más propenso a pérdidas durante la cosecha. La edad media elevada entre los agricultores (alrededor de 69 años) agrava la falta de relevo generacional.
Miyasaka pidió medidas urgentes al gobierno japonés para estabilizar precios y garantizar un suministro estable a largo plazo. Señaló que si no se logra hacer rentable esta actividad para atraer nuevos agricultores, tanto el cultivo como la producción tradicional japonesa podrían verse amenazados.
En cuanto al honkaku shochu, desde 2018 se ha extendido una enfermedad fúngica llamada motogusare-byo que afecta especialmente al boniato utilizado en la elaboración del imo shochu. Algunas destilerías han tenido que reducir su producción debido a esta plaga.
La JSS considera fundamental aumentar la demanda tanto dentro como fuera del país para proteger no solo a las empresas productoras sino también a los agricultores que suministran las materias primas esenciales para estas bebidas tradicionales. La Kokushu Fair pretende servir como plataforma para dar a conocer estas bebidas japonesas al público internacional e impulsar su consumo mediante experiencias directas y actividades divulgativas.
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