¿Qué países europeos consumen más alcohol?

Análisis de las últimas estadísticas y tendencias sobre hábitos de consumo de alcohol en el Continente que más bebe del mundo

Martes 08 de Abril de 2025

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Latvia records highest alcohol consumption in Europe as regional decline slows

En Europa, el consumo de alcohol ha disminuido en las últimas décadas, aunque persisten diferencias notables entre países. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras instituciones europeas, el consumo medio de alcohol puro por persona mayor de 15 años en la Unión Europea pasó de 12,7 litros en 1980 a 9,8 litros en 2020. Esta reducción del 23 por ciento refleja un cambio progresivo en los hábitos de vida y una mayor conciencia sobre los efectos del alcohol en la salud.

A pesar de esta tendencia general a la baja, algunos países han aumentado su consumo. En 2020, Letonia registró el mayor consumo anual con 12,1 litros por persona, seguida por países como Alemania (10,6 litros), Francia (10,4 litros), Lituania y República Checa. En contraste, Turquía tuvo el menor consumo con solo 1,2 litros por persona.

Entre los países con mayores reducciones entre 2010 y 2020 figuran Irlanda y Lituania, ambos con una bajada de 2,1 litros. España y Grecia también redujeron su consumo en 2 litros. Otros países como Países Bajos, Francia, Chipre y Finlandia lograron descensos superiores a los 1,5 litros. En total, 14 países europeos redujeron su consumo en más de un litro durante esa década.

Por otro lado, Letonia fue el país donde más aumentó el consumo entre 2010 y 2020, con un incremento de 2,3 litros. Bulgaria (1,4 litros), Malta (1,1 litros), Rumanía y Polonia (ambos con un litro) también registraron subidas importantes. Italia incrementó su consumo en más de medio litro durante ese periodo.

Si se analiza el cambio porcentual, Grecia lidera la reducción con un descenso del 24,1 por ciento. Le siguen Países Bajos (20,9 por ciento), España (20,4 por ciento) y Turquía (20 por ciento). En sentido contrario, Letonia tuvo un aumento del 23,5 por ciento.

El informe también señala que las políticas públicas para reducir el consumo —como impuestos especiales al alcohol o restricciones publicitarias— han tenido efectos limitados debido a problemas en su aplicación y falta de recursos.

El análisis del consumo también muestra diferencias claras según el género. En todos los países europeos analizados en 2019, los hombres consumen más alcohol que las mujeres. El 26,6 por ciento de los hombres declaró haber tenido episodios intensivos de consumo al menos una vez al mes (equivalente a seis o más bebidas alcohólicas en una sola ocasión), frente al 11,4 por ciento de las mujeres.

Rumanía presentó la mayor proporción de hombres con este tipo de consumo (55,2 por ciento). En Dinamarca, Luxemburgo, Alemania y Bélgica esta cifra superó el 35 por ciento. Entre las mujeres, Dinamarca, Luxemburgo, Alemania e Irlanda superaron el 20 por ciento.

La diferencia entre hombres y mujeres se mide mediante una ratio que compara ambos porcentajes. En la Unión Europea esta ratio fue de 2,33 en 2019. Es decir, por cada mujer que bebe intensamente hay más del doble de hombres que lo hacen. Irlanda (1,46), Islandia (1,63) y Alemania (1,74) mostraron las menores diferencias entre géneros. Turquía y Chipre presentaron las mayores brechas con ratios superiores a ocho.

Los expertos señalan que estas diferencias pueden estar relacionadas con factores culturales y sociales como los roles tradicionales o la desigualdad laboral entre hombres y mujeres.

El nivel educativo también influye en el patrón de consumo. Las personas con estudios superiores tienden a beber más frecuentemente que aquellas con menor nivel educativo. En promedio europeo, el 22,3 por ciento de quienes tienen educación secundaria superior o superior declaró haber tenido episodios intensivos de consumo frente al 12,5 por ciento entre quienes no alcanzaron ese nivel educativo.

Este fenómeno se explica principalmente por la capacidad económica: quienes tienen mayor nivel educativo suelen tener ingresos más altos y pueden permitirse comprar más alcohol. Sin embargo, los daños relacionados con el alcohol afectan más a personas con menor nivel socioeconómico.

En algunos países como Letonia o Grecia se observó una excepción: las personas con menor nivel educativo presentaron tasas ligeramente superiores de consumo intensivo respecto a quienes tienen estudios universitarios.

La OMS insiste en que no existe un nivel seguro para el consumo de alcohol. Según sus expertos médicos cualquier cantidad puede tener efectos negativos sobre la salud. El riesgo aumenta proporcionalmente con la cantidad ingerida. Por eso recomiendan reducir al máximo su ingesta o eliminarla completamente.

Aunque algunas campañas como "Enero sin alcohol" ganan popularidad cada año entre ciertos sectores sociales europeos —especialmente jóvenes urbanos— los datos muestran que la reducción del consumo ya venía produciéndose desde hace décadas.

Aun así Europa sigue siendo la región del mundo donde más se bebe: cada persona mayor de quince años consume una media anual equivalente a 190 litros de cerveza o 80 litros de vino convertidos a alcohol puro.

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