Viernes 27 de Septiembre de 2024
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Los datos de la aduana argentina, analizados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv), muestran que las exportaciones de vino argentino aún presentan cifras negativas en la primera mitad de 2024, reflejando una caída del 6,9% en valor, hasta los 283,5 millones de dólares, y del 7,9% en volumen, alcanzando los 81,1 millones de litros. Este comportamiento se acompaña de un ligero aumento del 1% en el precio medio, situándose en 3,50 dólares por litro. Aunque las cifras siguen en descenso, estas caídas se han suavizado en comparación con las observadas a finales de 2023, que fue un año de mayores retrocesos. Las exportaciones del vino argentino continúan en una tendencia negativa, pero el ritmo de pérdidas se ha ralentizado respecto a los datos de finales del año anterior, cuando las exportaciones llegaron a caer más del 17% en valor y cerca del 25% en volumen.
El seguimiento de las tasas de variación interanual revela que las pérdidas actuales del 10,7% en dólares y del 14,4% en volumen durante los últimos 12 meses son algo menores que las registradas a finales de 2023. Este periodo anterior estuvo marcado por caídas más pronunciadas que llegaron a superar el 17% en valor y el 25% en litros. La evolución reciente sugiere que, aunque el mercado sigue siendo difícil, la situación es ligeramente mejor que a mediados de 2022.
El grueso de las exportaciones de vino argentino, un 92%, corresponde a vinos envasados no espumosos, los cuales han sufrido un descenso del 7,6% en valor y del 8,6% en volumen. Este segmento es el que más impacta en la evolución general de las ventas. La pérdida de más de 21 millones de dólares y de 6 millones de litros en esta categoría no puede ser compensada por el ligero crecimiento del vino espumoso, que ha aumentado sus exportaciones en 0,8 millones de dólares y en 0,16 millones de litros en este semestre. Aunque el vino espumoso haya registrado incrementos porcentuales importantes del 36,9% en valor y del 25,2% en volumen, su contribución sigue siendo limitada en términos absolutos.
Las ventas de vinos en bag-in-box (BiB) cayeron un 28,8%, mientras que las exportaciones de granel sufrieron una leve pérdida. Dado su reducido peso dentro del total de las exportaciones, estas variaciones no resultan significativas para el comportamiento global del sector. Además, se observa una alta concentración de las ventas en unos pocos mercados. Los tres principales destinos de exportación, que son Estados Unidos, Reino Unido y Brasil, concentran el 60% de la facturación y el 65% del volumen exportado.
El Reino Unido ha mostrado una de las mayores caídas en este semestre, con un retroceso del 13% en valor y del 9% en volumen. Estados Unidos también presenta descensos, aunque de menor magnitud, con una caída del 2,2% en dólares y del 2,4% en litros. En cambio, Brasil mantiene la facturación estable en torno a los 42 millones de dólares, a pesar de que el volumen vendido ha disminuido un 5,6%, un descenso que se ha compensado con un incremento del 6,8% en los precios medios.
En un análisis de más largo plazo, las ventas a Estados Unidos solían ser las más relevantes para el vino argentino, alcanzando su pico en 2012 con 170 millones de litros y más de 360 millones de dólares. Sin embargo, a partir de ese año, las exportaciones han caído progresivamente, estabilizándose durante un tiempo en los 60 millones de litros y por encima de los 200 millones de dólares anuales, hasta la drástica caída de 2023, de la cual solo se observa una ligera recuperación en 2024. En ese año, las importaciones de vino argentino en Estados Unidos se redujeron en 24 millones de litros, quedando por debajo de los 50 millones, y se registró una pérdida de 55 millones de dólares, situándose en un total de 177 millones anuales.
En el Reino Unido, la evolución ha sido más moderada, alcanzando su punto más alto en 2021, antes de empezar a retroceder. Recientemente, Brasil ha comenzado a destacar como un cliente cada vez más importante para el vino argentino, consolidándose como uno de los tres principales mercados en los últimos cuatro o cinco años.
Más allá de estos tres mercados clave, otros destinos como Canadá y México en Norteamérica, así como Países Bajos y Francia en Europa, han ido ganando importancia para las exportaciones de vino argentino. Por otro lado, China, que alguna vez fue un mercado relevante, ha visto desplomarse sus importaciones de vino argentino, mientras que Paraguay ha aumentado sus compras principalmente en volumen, aunque a precios medios considerablemente más bajos.
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