Castillon se separa de Côtes de Bordeaux

Un nuevo capítulo del vino de Burdeos

Martes 27 de Febrero de 2024

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La noticia de que los viticultores de Castillon han votado a favor de su "separación" de las Côtes de Bordeaux ha sacudido el sector vinícola francés, marcando un momento significativo para esta subregión francesa. Con un contundente 85% de los votos recogidos el pasado 1 de febrero, la decisión refleja el deseo de Castillon de ser reconocida como una denominación de origen propia, argumentando que esto les permitiría ser más identificables y acercarse al estatus de un vino de pueblo AOC por derecho propio.

Este movimiento de Castillon resuena con la decisión previa de Côtes de Bourg de mantener su independencia al no unirse al grupo Côtes de Bordeaux cuando se formó en 2009, una estrategia que, según observan algunos, no ha mermado su reputación ni su calidad. Antes de la consolidación de varias denominaciones bajo la marca Côtes de Bordeaux, los vinos de Castillon se vendían bajo la denominación Côtes de Castillon, un nombre que, para muchos, tenía ya un valor propio en el mercado.

A pesar de la abrumadora mayoría a favor de la separación, el proceso depende aún de la aprobación de la Unión de Côtes de Bordeaux, y hasta el momento no está claro si, o cuándo, se permitirá oficialmente esta división. Thomas Guibert, cabeza visible de la appellation Castillon Côtes de Bordeaux, ha comparado el proceso con una "emancipación", señalando que aunque la región busca obtener su propia denominación de origen, no planean abandonar completamente la appellation actual, sino más bien trabajar dentro del sistema mientras se lleva a cabo el proyecto.

La formación de la región Côtes de Bordeaux en 2009 buscó unificar bajo un mismo paraguas a varias denominaciones, situadas directamente al este de Saint-Émilion. La appellation cubre unas 2,000 hectáreas dedicadas exclusivamente a la producción de vino tinto, con plantaciones que comprenden aproximadamente un 70% de Merlot, además de variedades como Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Malbec y Carmenere. Es destacable el alto número de viticultores dentro de Côtes de Bordeaux que optan por prácticas de cultivo orgánico, biodinámico o sustentable, un reflejo del compromiso de la región con la sostenibilidad y la calidad.

La inclusión de subregiones como Blaye, Cadillac y Francs bajo el paraguas de Côtes de Bordeaux fue, en su momento, un esfuerzo por fortalecer la imagen y la comercialización de los vinos de estas áreas. Sin embargo, la decisión de Castillon de buscar su propia denominación de origen pone de manifiesto la tensión entre la unidad y la identidad individual, un tema recurrente en el mundo del vino, donde la procedencia y la singularidad del terroir se valoran enormemente.

Esta historia sobre la evolución de Castillon y su búsqueda de una identidad distinta dentro del panorama vinícola francés es un recordatorio de que, incluso dentro de un marco colectivo, la expresión individual y el deseo de reconocimiento pueden llevar a cambios significativos. La eventual "emancipación" de Castillon podría servir como un caso de estudio sobre cómo las denominaciones de origen y las regiones vitivinícolas se adaptan y responden a las dinámicas internas y externas en un mundo en constante evolución.

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