5 vinos elaborados por enólogas argentinas para brindar en su día

Mariana Gil Juncal

Lunes 08 de Marzo de 2021

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Este lunes, 8 de marzo, la industria vitivinícola está viviendo uno de los momentos más inclusivos de la historia con presencia de mujeres desde la producción primaria pasando por la elaboración, servicio y comunicación.

Susana Balbo y el Torrontés

"La industria vitivinícola fue tradicionalmente una industria patriarcal, muy manejada y administrada por hombres" afirma Susana Balbo, quien hace 40 años, se convirtió en la primera mujer enóloga de Argentina, quien agrega que "hoy la mujer está involucrada en todos los aspectos de la industria vitivinícola desde la producción primaria, trabajando en el viñedo, como ingenieras agrónomas o como obreras haciendo trabajos tan delicados como raleos de racimos o deshojes, que son tareas que necesitan la precisión, el cuidado y la delicadeza que una mujer puede ofrecer. También estamos involucradas en el área comercial, marketing, comunicación y por supuesto también haciendo vinos como enólogas. Esto le da a la industria un carácter muy inclusivo, creo que es una de las industrias que permite que la mujer pueda desarrollarse, evolucionar y crecer más que otras porque claramente la sensibilidad de la mujer tiene la posibilidad de insertarse en esta industria que precisa personas multitasking y con una visión holística".

Para Balbo un buen vino tiene que tener balance, armonía y personalidad. Además, tiene que ser un vino que cuando lo estás bebiendo te hable y sea capaz de transmitir todo el cariño y la pasión que le ponen los enólogos cuando hacen los vinos. Por eso subraya que es muy importante que se exprese la sensibilidad de su hacedor.

¿Qué vino suyo la identifica más? "Todos los vinos me identifican de alguna manera porque trato de imprimirle a cada uno de ellos un aspecto particular o un carácter que identifique quién soy yo como enóloga y como persona. Sin embargo hay una variedad y un vino en particular que siento que está estrechamente ligado a mi desde mis comienzos hasta el día de hoy: el Torrontés. Cuando comencé a trabajar con la uva Torrontés, era muy joven, tenía 23 años, y era un verdadero desafío porque era una variedad que en general producía vinos de calidad media o baja y, sin embargo, a lo largo de los años he conocido cada más a esta variedad y he tenido grandes logros, haciendo vinos que van desde dulces naturales a vinos jóvenes y alegres -como el Críos- a vinos con mayor complejidad -como el Barrel Fermented Torrontés- o vinos que podemos disfrutar en los postres como los cosechas tardías". También Balbo está haciendo refrescos naturales de uva Torrontés para que los puedan beber niños o personas que no beben alcohol. Hoy por hoy hay Torrontés para todo el mundo con el sello de la primera enóloga argentina.

Andrea Ferreyra y el Malbec

"Este momento del año es el que más disfruto de mi trabajo. La vendimia es el nacimiento de nuestros vinos, luego de varios meses de preparación, espera, de recorrer el viñedo, seguir de cerca la madurez y luego vinificar los vinos. Hacer vinos es como vivir dentro de un verdadero juego de ajedrez" sintetiza Andrea Ferreyra, enóloga de La Celia, bodega mendocina pionera en el Valle de Uco.

Para Ferreyrael vino debe ser 100% bebible, independientemente de los gustos personales y del estilo que tenga. Por eso, más allá que tiene una gran conexión emocional con todos sus vinos, se identifica más con el Malbec Heritage de La Celia porque fue el primer Heritage Malbec que hicieron en el 2006, su primera vendimia en la bodega. Y ella apenas llegó a la bodega tuvo el enorme privilegio de hacer esa elaboración en un lugar único donde el Malbec se expresa de una forma totalmente única.

Paula Borgo y el Cabernet Sauvignon

"A lo largo de los años, la mujer ha ido adquiriendo diferentes roles en la industria y además desde hace muchos años ocupamos un rol importante como consumidoras: elegimos productos y estilos diferentes y, por ese motivo, las bodegas han tenido la necesidad de modificar y crear vinos para un público exigente y amplio" sentencia la enóloga Paula Borgo de Bodega Séptima, situada en Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza, que forma parte de la tradición vitivinícola de Raventós Codorníu, una de las familias de tradición vitivinícola más antigua de España.

Para ella un buen vino debe ser fino, elegante, complejo y redondo. Y además debe tener personalidad y representar la tipicidad de la variedad utiliza. "Por eso también es importante el abanico de aromas que presenta, que tenga un color llamativo y que deje una sensación amable en boca para que invite a seguir disfrutándolo" explica la enóloga que destaca a su Séptima Obra Cabernet Sauvignon "porque es una variedad noble que debe ser cuidada y trabajada de forma especial para mostrar su mejor expresión, donde el detalle y el origen son fundamentales, así como también, su crecimiento y su maduración".

Andrea Tansini y el arte del blend

Para Andrea Tansini, enóloga de Doña Paula -bodega elaboradora de vinos de alta gama con uvasprovenientes 100% de viñedos propios ubicados en las mejores zonas vitivinícolas de la Argentina- no es casualidad que el equilibrio sea la característica fundamental para elaborar un gran vino. Por eso, elige para brindar en su día el Altitude Series 1350, un blend de Cabernet Franc, Malbec y Casavecchia proveniente de su viñedo más alto, a 1350 msnm, de allí su nombre. "Se fermentan las variedades por separado en tanques de acero inoxidable y luego tienen una crianza de 14 meses en barricas de roble francés" detalla la enóloga y agrega: "me identifico con este vino porque es un vino de terroir. Es decir, que el vino expresa la región de la que procede: su suelo y clima, el manejo de viñedo y su elaboración y, además, porque el Cabernet Franc es el alma del blend y es mi variedad favorita". Un vino que sin lugar a dudas imprime en la copa la gran personalidad de su hacedora.

Mariana Páez y los viñedos únicos

Como la Malbec, la enóloga Mariana Páez, no fue profeta en su tierra. Esta mendocina estuvo vendimiando en Francia (en el Languedoc Roussillon y Bordeaux) e Italia (Sicilia) y hasta China (en Ningxia) en donde en 2017 obtuvo la medalla de plata en el Ningxia winemakers challenge. Y desde hace 4 años, lidera la elaboración de vinos de Finca Quara en el corazón del Valle Calchaquí, Salta, en el norte de la Argentina.

Para Páez, aparte de las buenas características sensoriales de color, aroma y sabor, un buen vino tiene que tener personalidad y una historia detrás de cada botella. Por eso, no hay un solo vino que la identifique más, sino toda la línea single vineyard compuesta por el clásico Malbec, por el rey de las tintas, el Cabernet Sauvignon, y por dos variedades que en el norte de la Argentina ofrecen una gran personalidad: Tannat y Torrontés.

"Me identifican estos vinos ya que tienen mucho detalle, desde la elaboración al embotellado", agrega Páez, que además de liderar esta clásica bodega norteña tiene su proyecto personal junto a una amiga, llamado Charata Wines, en donde elabora pequeñas partidas limitadas de vinos con uvas provenientes de diferentes terruños de los Valles Calchaquíes.

Mariana Gil Juncal
Licenciada en comunicación social, periodista y sumiller.
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