Siete cosas que probablemente no sabes del vino

Miércoles 03 de Junio de 2015

Leído › 11474 Veces

Te presentamos una colección de hechos poco conocidos del vino que seguro te sorprenderán

¿Quieres sorprender a todos en la próxima reunión en torno al vino? ¿Quieres hablar de algo más que la típicas notas de cata sobre el vino? Te presentamos una serie de curiosidades sobre el vino que no te dejarán indiferente.

1. El origen del "brindis", un seguro de vida con vino

El término "brindis" se originó en la antigua Roma, cuando el Senado ordenó que el emperador Augusto fuese honrado con un brindis en cada comida. La costumbre comenzó con el denominado "tostus" introducir pan tostado en la jarra del vino para enmascarar sabores desgradables del vino y a la vez aromatizarlo con un agradable sabor a tostado.

Su origen, sin embargo, quizá se remonte a la Grecia del siglo VI a. C. Su finalidad sería asegurar al invitado que su bebida no estaba envenenada, y como símbolo de confianza, los anfitriones chocaban fuertemente las copas de metal con sus invitados, lo que producía que el líquido de una copa pasara a la otra. De este modo quedaba claro que no había habido ningún tipo de envenenamiento pues los dos bebían lo mismo.

Hoy, el protocolo prohíbe brindar con una copa vacía, porque es una muestra de desagrado, o con agua, que puede interpretarse como un desaire. Aunque la norma es brindar con la mano derecha, otros señalan que debe hacerse con la izquierda por ser la del corazón. Además, existen otros tipos de brindis distintos al convencional, como arrojar las copas o estrellar los recipientes contra una superficie.

2. La botella (con vino) más antigua del mundo tiene 1.700 años

Se cree que la botella de vino más antigua del mundo se remontan al año 325 y fue encontrada cerca de la ciudad de Speyer, Alemania, en 1867. Esta botella de vidrio sin abrir con cerca de 1700 años de antigüedad contiene unos 1,5 litros de líquido. La botella fue descubierta durante una excavación en la tumba de un noble romano que contenía dos sarcófagos.

Se cree que el hombre era un legionario romano y que el vino era una provisión para su viaje celestial. De las seis botellas de vidrio encontradas en los sarcófagos sólo una contenía líquido. Análisis posteriores demostraron que ese líquido es vino.

3. Existe la "oenofobia", un miedo muy real al vino

Poca gente ha oido hablar de ello, pero existe una enfermedad denominada "oenofobia". Estos enfermos padecen un miedo intenso y extremo u odio al vino que se produce de forma anormal, irracional o desproporcionada. Provoca como principales síntomas el temor, sudoraciones y ansiedad.

4. EE.UU. se llamaba inicialmente Vinland (La tierra del vino)

Los vikingos nórdicos llamaron a la costa Norteamérica y Terranova "Vinland" (tierra del vino) cuando llegaron a estas tierras en el año 1000, debido a la cantidad de viñedos que encontraron allí. La costa norteamericana fue descubierta por primera vez por Leif Erikson en el año 1000, aproximadamente cinco siglos antes de los viajes de Cristóbal Colón.

En 1960, evidencias arqueológicas demostraron la existencia de una colonia escandinava en América del Norte y en el extremo norte de la isla de Terranova. Vinland era el nombre con el que se conocia a estas tierras en las sagas nórdicas antiguas y la historiografía medieval. El descubrimiento 1960 demostró de manera concluyente la colonización nórdica precolombina de las Américas.

5. La primera Ley del Vino, data del año 1754 aC

Un código de la ley babilónica bien conservado de la antigua Mesopotamia, que se remonta a alrededor del 1754 aC, denominado Código de Hammurabi, es uno de los escritos descifrado más antiguos del mundo. El Código consta de 282 leyes, y una de ellas establece que cualquiera que sea sorprendido vendiendo vino fraudulento debe ser ahogado en un río.

Un ejemplar casi completo del Código sobrevive hoy escrito en una estela de diorita con forma de enorme dedo índice. Se encuentra actualmente expuesta en el Museo del Louvre, París.

6. Tutankamón inventó la primera etiqueta para el vino

La tumba del niño rey Tutankamón, que murió en 1352 dC, fue encontrada con varias ánforas de vino enterradas en su tumba por los arqueólogos cuando fue descubierta en 1922. Las ánforas de vino fueron etiquetados con el nombre del vino, año de la cosecha, el origen e incluso el nombre del viticultor. Algunos consideran que estaban tan bien detalladas que incluso podrían haber cumplido con las leyes modernas de etiquetaje de vino en varios países.

El vino de las ánforas se había secado, como era de esperar por el tiempo, cuando se descubrió la tumba, sin embargo, un equipo de científicos españoles fueron capaces de determinar que los recipientes habían contenido vino tinto por la localización de un ácido específico que produce el vino tinto.

7. Un 'simposio' es en realidad una buena excusa para beber vino

Se podría pensar que un simposio es una reunión de académicos o profesionales para hablar de su profesión o debatir temas de actualidad, y estaríamos en lo correcto, pero es también una excusa para beber vino. El término simposio se originó en la antigua Grecia y significa literalmente, "beber juntos", lo que refleja la afición de los griegos para beber vino mientras mantenían debates intelectuales.

Los "simposios" con vino griegos se llevaban a cabo generalmente en casas y se servía comida, mientras se discutía sobre la política, la ciencia o la filosofía. A menudo se llevaban a cabo para celebrar la introducción de los jóvenes en la sociedad aristocrática. Un simposio sería supervisado por un "symposiarch", una versión antigua de un sumiller, quien decidiría qué tipo de vino se servía en función del tema a discutir.

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta