La UE obliga a las plataformas de comercio electrónico de fuera de la UE a asumir las aduanas

La reforma traslada esos trámites a los vendedores con más control sobre los envíos de riesgo

Jueves 03 de Septiembre de 2026

El Consejo de la UE aprobó este jueves, 3 de septiembre, la reforma del marco aduanero europeo, una revisión de gran alcance con la que la Unión cambia las reglas para el comercio electrónico, refuerza los controles sobre mercancías peligrosas o que incumplen la normativa y crea una nueva autoridad aduanera europea. La medida supone la aprobación final por parte de los Estados miembros y deja el texto a la espera del visto bueno del Parlamento Europeo más adelante este septiembre, antes de su firma y publicación en el Diario Oficial de la UE.

El cambio más inmediato afecta a las plataformas de comercio electrónico radicadas fuera de la UE. Con la actualización del Código Aduanero de la Unión, estas plataformas pasarán a ser consideradas importadoras de las mercancías que vendan a clientes europeos. Eso implica que deberán asumir las formalidades aduaneras y el pago de los derechos correspondientes, una carga que hasta ahora recaía en muchos casos sobre el consumidor final en la UE.

El Consejo sostiene que esta modificación busca ordenar el fuerte aumento de envíos pequeños comprados por internet y mejorar tanto la recaudación como la vigilancia sobre productos que no respetan las normas europeas. La reforma incorpora además un nuevo sistema sancionador para los operadores de comercio electrónico que incumplan sus obligaciones aduaneras, incluidas las relativas al respeto de los estándares de la UE y al pago correcto de los derechos. En los supuestos más graves, las multas podrán llegar al 6% del valor anual de las mercancías importadas por la empresa en el ejercicio anterior. También se prevén la retirada de determinadas ventajas aduaneras y restricciones de acceso a plataformas en línea.

La normativa introduce además una tasa de gestión común en toda la UE para los pequeños paquetes que entren a través del comercio electrónico. Empezará a aplicarse el próximo 1 de noviembre y la Comisión fijará su importe antes de que los Estados miembros la pongan en marcha. El Consejo precisa que esta tasa es independiente de la decisión adoptada con anterioridad para suprimir la exención histórica de derechos aduaneros en importaciones de menos de 150 euros.

Otro de los pilares de la reforma es la creación de una nueva autoridad aduanera de la UE, con sede en Lille, Francia, que empezará a operar en 2027. Se tratará de una agencia descentralizada encargada de coordinar la gobernanza de la unión aduanera. Su trabajo se apoyará en un nuevo centro de datos aduaneros de la UE, una plataforma única para que importadores y exportadores interactúen con las aduanas europeas y que concentrará de forma actualizada los datos de importación y exportación.

La intención del Consejo es que esa base común permita a los Estados miembros localizar con más rapidez los cargamentos de mayor riesgo y priorizar su inspección. La nueva autoridad también ayudará a fijar áreas prioritarias de control y criterios de riesgo, además de coordinar la gestión de crisis a escala europea en materia aduanera.

La reforma reserva un trato más ágil para las empresas consideradas más fiables. El texto crea una nueva categoría de operadores, denominada trust and check traders, para compañías que faciliten información amplia sobre el movimiento de sus mercancías y sobre su cumplimiento normativo, y que superen otros requisitos estrictos. Estas empresas podrán acogerse a procedimientos simplificados, con ahorro de tiempo y de gastos administrativos. Las más fiables, añade el Consejo, podrán poner mercancías en libre circulación en la UE sin intervención activa de la aduana.

El calendario de implantación será escalonado. El uso del nuevo centro de datos para registrar importaciones y exportaciones será obligatorio para las empresas de comercio electrónico el próximo 1 de julio de 2028 y para el resto de operadores el próximo 1 de marzo de 2034. Hasta entonces, la UE irá desplegando la nueva arquitectura técnica y organizativa prevista en la reforma.

Para el sector de bebidas, el cambio puede tener efectos directos en la logística y en el cumplimiento normativo de vinos, cervezas y espirituosos vendidos por internet desde fuera de la UE o distribuidos a través de plataformas. La nueva responsabilidad de los intermediarios, la futura tasa para paquetes pequeños y el refuerzo de las inspecciones pueden alterar plazos de entrega, estructura de costes y exigencias documentales, sobre todo en operaciones de menor importe o en envíos frecuentes al consumidor final.

El Consejo recuerda que la unión aduanera de la UE lleva más de 50 años funcionando a través de oficinas nacionales coordinadas entre sí. Según sus datos, gestiona intercambios comerciales por valor de más de 4,3 billones de euros, en torno al 14% del comercio mundial. En 2025, 2.200 oficinas aduaneras y 84.000 funcionarios recaudaron casi 31.000 millones de euros en derechos aduaneros y tramitaron la importación, exportación y tránsito de unos 6.000 millones de paquetes de comercio electrónico y más de 1.500 millones de artículos del comercio tradicional. Más del 90% de los paquetes de comercio electrónico que llegaron a la UE procedían de China.