El 90% del sector consultado avala una estrategia sostenible del enoturismo canario

La Cátedra de Canarias colabora con WINTOUR en una investigación sobre bodegas, territorio y desarrollo rural

Miércoles 15 de Julio de 2026

La Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias, impulsada por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria y la Universidad de La Laguna, ha incorporado a su red de trabajo una nueva colaboración académica internacional con el Máster Internacional en Transiciones e Innovaciones en el Enoturismo, WINTOUR. La iniciativa se ha concretado en la estancia de investigación de Jessica Kian, alumna de ese programa, centrada en el análisis de la sostenibilidad y del valor diferencial del agroenoturismo en las islas.

WINTOUR está coordinado por la Universitat Rovira i Virgili junto a las universidades de Burdeos y Oporto. Desde la Cátedra explican que esta colaboración refuerza su actividad investigadora y su labor de transferencia de conocimiento en torno al sector vitivinícola del archipiélago.

Kian señala que eligió Canarias para desarrollar su investigación sobre enoturismo sostenible y que, tras valorar varias opciones en distintas islas, encontró en la Cátedra el marco más adecuado por su orientación a la investigación aplicada, la recopilación de datos y el desarrollo sostenible del turismo. La estudiante también subraya el valor de la red de colaboraciones de la institución, tanto con el Clúster de Enoturismo de Canarias como con investigadores de otros países.

La alumna asegura que su paso por la Cátedra le permitió concretar una línea de trabajo que encajaba no solo con sus intereses académicos, sino también con las necesidades del sector. En su valoración de la estancia, apunta además al papel del personal investigador y de las entidades participantes en las entrevistas, entre ellas bodegas, empresas turísticas e instituciones.

Uno de los datos centrales de su tesis se refiere a la disposición del sector a avanzar en medidas compartidas de sostenibilidad. Kian afirma que el 90% de los productores encuestados, entre bodegas y empresas turísticas integradas en el Clúster de Enoturismo de Canarias, está interesado en participar en iniciativas colectivas relacionadas con este ámbito. Añade que la mayoría de las bodegas consultadas ya ha incorporado prácticas sostenibles en su actividad diaria.

La investigadora precisa, no obstante, que todavía no existe un plan oficial de sostenibilidad del enoturismo en Canarias. Aun así, sostiene que entre los miembros del clúster y las instituciones vinculadas hay base suficiente para desarrollar una estrategia conjunta. También aprecia respaldo de las administraciones públicas, aunque considera necesario mejorar el acceso a ayudas y recursos para que las bodegas puedan avanzar en sus objetivos.

Durante su estancia, Kian participó en el XI Encuentro Internacional de Agroenoturismo celebrado en El Hierro. La estudiante describe esa cita como uno de los momentos más valiosos de su trabajo en Canarias, al permitirle entrar en contacto directo con productores locales, empresarios, gestores turísticos, representantes de denominaciones de origen, responsables institucionales e investigadores especializados. A su juicio, las ponencias y mesas redondas le sirvieron para ampliar el conocimiento del sector y orientar mejor su trabajo académico.

En sus conclusiones, Kian defiende que el enoturismo no se limita a la visita a una bodega y a la cata de vinos. Explica que esta actividad permite a los productores mostrar el trabajo que hay detrás de cada botella y poner en valor el patrimonio vitivinícola del territorio. En el caso canario, remarca que este papel resulta especialmente relevante por el peso de las bodegas pequeñas y medianas, muchas de ellas de carácter familiar.

La estudiante sostiene además que el enoturismo tiene un efecto directo en los municipios rurales. Según expone, contribuye a generar empleo más allá de las labores agrícolas estacionales y favorece la actividad de otros productores y pequeños negocios locales mediante colaboraciones. Entre los ejemplos que cita figuran las degustaciones de quesos, mojos y otros productos de proximidad, así como las alianzas entre bodegas y empresas turísticas para diseñar experiencias diferenciadas.

Sobre la singularidad del archipiélago, Kian recuerda que Canarias cuenta con más de 500 años de patrimonio vitivinícola y con variedades de uva autóctonas que no existen en otros lugares. También menciona la presencia de viticultura heroica en varias zonas, por las condiciones extremas en las que se cultiva la vid. A ello suma la influencia de los suelos volcánicos, la diversidad de microclimas y la acción del océano, factores que, en su opinión, aportan rasgos propios tanto a los vinos como a la oferta de enoturismo.

Desde la Cátedra consideran que esta colaboración confirma el valor de la cooperación académica internacional para impulsar el desarrollo del sector vitivinícola y agroenoturístico de las islas. La entidad sostiene además que este tipo de estancias refuerza su papel como espacio de referencia para alumnado, personal investigador y profesionales de Canarias y de otros territorios interesados en trabajar sobre conocimiento aplicado, innovación y redes de colaboración vinculadas al territorio.