Viernes 20 de Marzo de 2026
La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) publicó este jueves, 19 de marzo, el informe “Importaciones españolas de vino – AÑO 2025”, en el que se recogen los principales datos sobre la entrada de productos vitivinícolas en el país durante el pasado año. Según el documento, España importó productos del sector por un valor total de 419,4 millones de euros, lo que supone un aumento del 8,3% respecto a 2024. Sin embargo, el volumen total importado descendió un 2,7%, situándose en 146,9 millones de litros.
El informe señala que el precio medio de las importaciones alcanzó los 2,85 euros por litro, con una subida del 11,3% respecto al año anterior. Este dato refleja una tendencia hacia la adquisición de productos de mayor valor añadido y una menor dependencia del volumen físico.
Por categorías, el vino envasado experimentó un crecimiento relevante. En valor, alcanzó los 128,8 millones de euros (+11,3%), mientras que en volumen subió hasta los 25,4 millones de litros (+18%). El precio medio del vino envasado fue de 5,07 euros por litro, con una bajada del 5,6%. Por otro lado, el vino a granel registró un descenso tanto en valor (-6,2%, hasta los 26,4 millones de euros) como en volumen (-20,5%, hasta los 41,1 millones de litros). El precio medio del granel subió un 18%, situándose en 0,64 euros por litro.
El vino aromatizado también mostró un comportamiento positivo. Su valor alcanzó los 61,4 millones de euros (+23,8%) y su volumen llegó a los 16 millones de litros (+4,8%). El precio medio fue de 3,83 euros por litro (+18%).
En cuanto a los principales países proveedores por valor económico, Francia lideró la lista con ventas a España por valor de 190,6 millones de euros. Italia ocupó la segunda posición con 105,7 millones y Portugal la tercera con 25 millones. Otros países relevantes fueron Alemania (12 millones), Chile (9,3 millones), Argentina (5,5 millones), Países Bajos (2,9 millones), Australia (2,4 millones), Estados Unidos (2,3 millones) y Reino Unido (2,1 millones).
Si se analiza el volumen importado por país proveedor, Italia se mantuvo como principal origen con 35,7 millones de litros (+11%). Francia escaló al segundo puesto con un fuerte incremento del 48%, alcanzando los 19,7 millones de litros. Portugal también creció hasta los 19,2 millones (+10%). Chile aportó 12,3 millones de litros; Alemania sumó 5,7; Argentina llegó a 1,2; Sudáfrica a 1,1; Australia a uno; Reino Unido a 0,7 y Suecia a medio millón.
Por tipologías específicas dentro del mercado del vino importado en España durante 2025 destaca el espumoso como la categoría que más valor aportó: sumó 145,5 millones de euros (el 45% del total), aunque su volumen descendió un 6% hasta los 10,3 millones de litros. El vino envasado con variedad fue la categoría que más creció porcentualmente tanto en valor (+39%) como en volumen (+116%), lo que indica una preferencia creciente por etiquetas que identifican la variedad concreta utilizada.
El segmento Bag-in-Box también experimentó un crecimiento importante aunque sigue siendo minoritario: su valor aumentó un 147% y su volumen un 138%. El vino aromatizado consolidó su presencia con más de sesenta millones facturados y una subida cercana al 24%.
En cuanto al granel tradicional sin indicación geográfica ni variedad específica se observa una caída tanto en valor como en volumen. El granel con denominación o indicación geográfica protegida representa una parte pequeña pero estable del total.
El informe apunta que la estructura actual del mercado español prioriza cada vez más la calidad y el valor unitario frente al simple aumento del volumen importado. La caída generalizada del granel y el avance del producto terminado reflejan cambios estructurales en las preferencias tanto del consumidor nacional como de los operadores comerciales.
Francia e Italia mantienen su dominio como principales proveedores pero se observa una mayor competencia entre ambos países. Francia ha incrementado notablemente su cuota en volumen gracias a estrategias orientadas a segmentos medios y marcas blancas. Italia sigue siendo líder absoluto en litros suministrados pero Francia avanza posiciones rápidamente.
El análisis sectorial indica que la rentabilidad para las empresas importadoras españolas depende cada vez más de la capacidad para gestionar precios medios al alza y trasladar estos incrementos al consumidor final o negociar condiciones favorables con proveedores extranjeros. El sector cierra así el ejercicio con una facturación récord pese a importar menos litros que el año anterior.
La OIVE concluye que estos datos confirman una transformación estructural en las importaciones españolas: se reduce la dependencia del producto básico y aumenta la apuesta por referencias diferenciadas y formatos innovadores. Esta tendencia podría consolidarse durante el próximo año si se mantienen las actuales condiciones económicas y comerciales internacionales.