Martes 19 de Agosto de 2025
Las exportaciones de vino desde Francia han mostrado una estabilidad notable durante el primer semestre del año, según los datos publicados por la consultora Del Rey AWM. El volumen total exportado alcanzó los 628,2 millones de litros, lo que supone una ligera reducción del 1,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el valor de estas exportaciones aumentó un 0,9%, situándose en 5.528 millones de euros. Esta tendencia se mantiene tras un año 2024 también estable y contrasta con las fuertes caídas registradas en 2023, cuando el sector sufrió pérdidas importantes en volumen, aunque compensadas en parte por un aumento de los precios medios.
El análisis de la evolución interanual durante los últimos siete años muestra cómo la pandemia afectó gravemente a las exportaciones francesas de vino, con descensos mensuales del 36% en abril y mayo de 2020. Posteriormente, entre abril y junio de 2021, se produjo una recuperación muy rápida, con incrementos mensuales superiores al 60% en valor y al 20% en volumen. Tras este repunte, el sector vivió una corrección a la baja que se prolongó desde mediados de 2022 hasta mediados de 2024. Desde entonces, las cifras han mostrado una estabilidad que se mantiene hasta este primer semestre.
En cuanto a los tipos de vino exportados, la caída global del volumen se debe principalmente a los vinos envasados no espumosos, que pierden 16 millones de litros (-3,5%). Por el contrario, las exportaciones de vinos espumosos aumentan un 5,9%, alcanzando los 94 millones de litros, y las de vinos en formato BiB (Bag-in-Box) suben un 8,3%, hasta los 27,7 millones. Dentro del segmento de espumosos, los que cuentan con Denominación de Origen Protegida (DOP) distinta a Champagne experimentan un crecimiento del 19,8%, mientras que Champagne sube un 4,6%.
El valor total facturado por las exportaciones francesas se mantiene estable gracias al buen comportamiento de los espumosos y los vinos en BiB. Los espumosos suman 1.858 millones de euros (+1,5%), mientras que los vinos envasados no espumosos apenas varían (+0,3%) y alcanzan los 3.485 millones. El formato BiB aporta un crecimiento del 10,8% en valor y suma ventas por valor de 86,1 millones en el semestre.
El precio medio del vino francés exportado sube un 2,7% y se sitúa en 8,80 euros por litro. Los espumosos bajan su precio medio un 4,2%, pero siguen siendo los más caros con una media de 19,85 euros por litro. Los vinos envasados no espumosos suben su precio medio un 3,9% hasta los 7,90 euros por litro y el formato BiB alcanza una media de 3,11 euros por litro.
Estados Unidos es el principal destino para el vino francés y representa el 20,7% del valor total exportado y el 14,3% del volumen. Le siguen Reino Unido (12,4% del valor y 11,6% del volumen) y Alemania (6,7% del valor y 13,5% del volumen). Estos tres mercados concentran el 40% del valor total exportado y casi el mismo porcentaje en volumen.
Durante este semestre se observa una evolución positiva en Estados Unidos: las ventas crecen un 6,8% en valor y un 2,4% en volumen. En cambio, Reino Unido registra caídas tanto en valor (-3,5%) como en volumen (-0,8%). Alemania pierde volumen (-2,7%) pero aumenta su facturación (+3,1%) gracias a la subida de precios.
En el caso concreto de los vinos espumosos franceses enviados a Estados Unidos se produce un aumento del 17,8%, lo que supone alcanzar los 394 millones de euros en seis meses. Por el contrario, las ventas a Reino Unido bajan un 12,7%, quedándose en 196 millones. También descienden las ventas a Singapur (puerta habitual hacia Japón), Italia y Emiratos Árabes Unidos. En Asia destacan las caídas hacia Corea del Sur (-24,7%) y China (-28,7%), aunque Japón incrementa sus compras un 22,4%.
Las exportaciones de vinos envasados no espumosos muestran crecimientos moderados hacia Estados Unidos (+1,1%), Reino Unido (+1,1%), Alemania y Canadá; pero caen hacia Bélgica (-2,5%) y China (-22,5% en valor y -34,6% en volumen). También disminuyen las ventas hacia Hong Kong (-16,8%), Letonia (-44,8%), Lituania (-30%) y Rusia (-29,9%). Entre los mercados donde sí aumentan figuran Canadá (+6,2%), Suecia (+11,7%) e Irlanda (+5,4%).
En cuanto al impacto regulatorio reciente sobre estas cifras comerciales cabe señalar dos factores principales: la amenaza de nuevos aranceles estadounidenses y la nueva regulación fiscal sobre bebidas alcohólicas implantada este febrero en Reino Unido.
En Estados Unidos se ha observado un aumento preventivo de las importaciones francesas ante la posibilidad de nuevos aranceles tras la elección presidencial celebrada en noviembre pasado. El crecimiento fue especialmente alto en diciembre y continuó con subidas superiores al 15% durante mayo y junio tras anunciarse una subida adicional del 10% para todos los vinos europeos.
Por su parte la nueva fiscalidad británica sobre bebidas alcohólicas no parece haber tenido efectos negativos claros sobre las exportaciones francesas durante este primer semestre. Aunque algunos tipos concretos como los tintos con mayor graduación pueden verse más afectados por las nuevas tasas impositivas británicas vigentes desde febrero pasado; las cifras muestran estabilidad tras dos años previos marcados por descensos importantes desde mediados de 2022 hasta mediados de 2024. Desde agosto pasado las ventas directas a Reino Unido han vuelto a crecer ligeramente y mantienen esa tendencia estable durante estos meses recientes.
El informe señala que parte del comercio entre Francia y Reino Unido puede realizarse también vía Bélgica desde la salida británica de la Unión Europea (BREXIT), lo que complica el seguimiento exacto del flujo comercial directo entre ambos países.
La situación actual refleja cómo Francia ha conseguido mantener estables sus cifras exteriores pese a la caída mundial del consumo de vino y a cambios regulatorios importantes tanto en Estados Unidos como Reino Unido.