Manuel Rivera
Viernes 18 de Febrero de 2022
El pulpo es uno de los tesoros del mar. Es habitual comerlo cocido, a feira o a la brasa. Pero hoy te proponemos una receta distinta, fácil y original: pulpo al horno con vino blanco. Disfruta en familia de este sencillo asado que te garantiza un pulpo jugoso y una guarnición perfecta de patatas y cebolla.
Para preparar esta receta de pulpo en salsa de vino blanco al horno para cuatro personas necesitarás:
Dificultad
Fácil
Tiempo total de elaboración
1 hora 30 minutos
Este paso te lo puedes ahorrar fácilmente comprando el pulpo o las patas ya cocidas. Pero si te gusta elaborar los platos desde cero, te explicamos un truco infalible para que el pulpo quede en su punto de cocción perfecto.
En una olla grande pon agua a hervir. Cuando esté hirviendo, echa una cebolla pelada entera a la olla y una hoja de laurel.
Es el turno de “asustar” el pulpo. Esta técnica hace que el pulpo quede tierno y no pierda la piel. Se trata de coger el pulpo por la cabeza y meterlo y sacarlo rápidamente del agua hirviendo tres veces.
Tras asustarlo, dejamos cocer el pulpo. El truco infalible para saber si está hecho es pinchar la cebolla con un tenedor. Cuando la cebolla esté blanda, el pulpo estará listo. El tiempo aproximado es de unos 30 minutos, pero depende del tamaño del pulpo.
No tires el agua de cocción de pulpo. Luego hará falta.
Para hacer pulpo al horno con vino blanco te recomendamos escoger un vino gallego. La variedad Godello es ideal para acompañar al pulpo en cualquiera de sus elaboraciones, gracias a su sabor, su buena estructura y sus aromas afrutados.
Tampoco nos equivocaremos utilizando un Albariño o un Ribeiro.
Precalienta el horno a 200 grados. En una bandeja de horno con un chorro de aceite de oliva virgen extra, prepara una cama de patatas cortadas en rodajas y cebolla, también en rodajas gruesas. Baja la temperatura del horno a 180 grados. Salpimenta y mete al horno mientras el pulpo se cuece.
Una vez cocido, escurre el pulpo y ponlo sobre la cama de patatas y cebollas que previamente has metido al horno. Riega con vino blanco y con un par de cucharadas del agua de cocción del pulpo.
Deja asar a 180 grados con calor arriba y abajo durante 20 minutos, dando la vuelta al pulpo a mitad de cocción. Pasado este tiempo, pon calor solo arriba o función gratinar y hornea otros 5 minutos para que la piel se churrusque levemente.
Justo antes de emplatar, corrige de sal y añade pimentón y unas gotas de limón. Sirve el pulpo caliente con una ración de patatas y cebolla. Ya sabes cómo hacer un pulpo al horno con vino blanco, Marida con un blanco gallego bien fresquito y acompaña con una ensalada verde para disfrutar de una comida completa.