Chile abre una categoría legal propia para los vinos de baja graduación

Incluirá vinos especiales desde 8,5% sin tocar la definición del vino chileno tradicional

Jueves 03 de Septiembre de 2026

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Chile se dispone a abrir una nueva categoría legal para los vinos de baja graduación alcohólica. El cambio llega en un momento en el que el consumo de vino evoluciona en distintos mercados y una parte de la demanda busca productos con menos alcohol.

El Ministerio de Agricultura de Chile informó este jueves, 3 de septiembre, de la emisión de un decreto que modifica el reglamento de la ley de alcoholes. Con ese cambio, el país podrá producir vinos de menor graduación dentro de la categoría de vinos especiales, una fórmula que ya han adoptado otros países productores para adaptar su normativa a nuevas pautas de consumo.

La medida crea una categoría separada para los vinos de bajo contenido alcohólico. En ella se incluirán productos con una graduación efectiva mínima del 8,5%, siempre que se elaboren con prácticas de vinificación autorizadas.

La reforma no altera la definición del vino chileno tradicional. El mínimo legal para esa categoría seguirá en el 11,5%, de modo que la norma mantiene intacto el marco actual para los vinos convencionales y, a la vez, habilita un espacio específico para elaboraciones con menos alcohol.

Antes de entrar en vigor, el decreto debe superar la revisión del órgano de control correspondiente. Hasta que ese trámite termine, la nueva categoría no tendrá efectos prácticos para las bodegas chilenas.

Desde el Ministerio de Agricultura vinculan la decisión a una tendencia internacional hacia el consumo de vinos con menor graduación. El departamento sostiene que la reforma puede abrir nuevas opciones para la industria nacional y reforzar su posición comercial en un mercado donde la oferta se diversifica.

El ministro de Agricultura, Jaime Campos, señaló que el decreto modifica el reglamento de la ley de alcoholes y que ese paso permitirá producir en Chile vinos de baja graduación dentro de la categoría de vinos especiales. Su explicación sitúa la novedad en el terreno normativo: el objetivo inmediato es dar cobertura legal a una elaboración que pasará a tener un encaje propio dentro de la legislación chilena.

El alcance de la medida tiene interés también fuera del mercado interno. Chile es el cuarto exportador mundial de vino y el primero de Sudamérica, por lo que cualquier cambio regulatorio en su sector vinícola suele ser seguido de cerca por importadores, distribuidores y productores de otros países.

La separación entre el vino tradicional, con un mínimo del 11,5%, y la nueva categoría, a partir del 8,5%, permite a las bodegas desarrollar referencias con menos alcohol sin modificar la definición histórica del vino chileno. También facilita una diferenciación más clara a la hora del etiquetado y de la comercialización.

El segmento de vinos de baja graduación sigue siendo minoritario dentro del conjunto del mercado, pero su presencia ha ido aumentando en la oferta de muchos productores. En varios países, una parte de los consumidores busca bebidas con menos alcohol por motivos de salud, estilo de vida o adecuación a distintos momentos de consumo, y esa evolución está empujando a la industria a revisar su cartera de productos.

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