Pazos de Lusco renueva su imagen para reforzar el perfil de su Albariño

La bodega de Rías Baixas vincula su nueva identidad visual a los momentos de calma al final del día

Miércoles 17 de Junio de 2026

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Pazos de Lusco ha renovado la imagen de su marca con un rediseño que busca reforzar su identidad y trasladar de forma visual la esencia de sus vinos. La bodega, integrada en la D.O. Rías Baixas y especializada en Albariños, presentó este miércoles, 17 de junio, una actualización estética con la que quiere afianzar el valor de la marca y su vínculo con una forma de consumo asociada a la pausa y al disfrute tranquilo.

La nueva identidad visual se inspira en el paso del día a la noche. Desde la bodega explican que esa transición, cuando la luz baja y el entorno invita a reducir el ritmo, ha servido de base para construir la nueva imagen de Lusco. El rediseño incorpora tonos profundos, texturas y acabados cuidados con una línea más contemporánea, orientada a proyectar una percepción más alta de la marca.

La compañía relaciona esta renovación con la personalidad del vino. Pazos de Lusco sostiene que la nueva imagen busca reflejar un Albariño sereno y elegante, pensado para momentos de desconexión al final del día. En esa misma línea, el equipo de Marketing de la bodega afirma que el objetivo era trasladar visualmente aquello que define a Lusco desde su origen y vincularlo a una experiencia de consumo más pausada.

Según señala ese equipo, la crianza sobre lías tiene un papel central en el perfil del vino, ya que le aporta mayor suavidad, redondez y una textura sedosa. La bodega considera que esos rasgos forman parte de la personalidad de Lusco y que debían quedar recogidos también en su nueva presentación.

El rediseño pretende además reforzar el posicionamiento propio de este vino dentro de la D.O. Rías Baixas. Pazos de Lusco elabora Lusco en el Condado do Tea, una subzona que, según explica la empresa, está protegida de la influencia directa del Atlántico. Esa ubicación da lugar, siempre según la bodega, a un perfil más suave, redondo y equilibrado, con una acidez naturalmente más moderada que la de otros Albariños de la denominación.

La firma describe también un perfil aromático marcado por notas frutales y florales, junto a fruta madura y manzana en boca. Para la bodega, ese conjunto define un estilo elegante y sedoso que diferencia a Lusco y que ahora quiere reforzar con una identidad visual más coherente con el vino.

Con esta renovación, Pazos de Lusco busca consolidar una imagen alineada con su propuesta enológica y con una manera de entender el consumo basada en la autenticidad, la calma y la conexión con el momento de disfrute. La actualización no se presenta solo como un cambio estético, sino como una forma de afianzar el carácter de la marca dentro de su categoría.

Pazos de Lusco se encuentra junto a un pazo del siglo XVI conocido como Pazo Piñeiro o Casa Bugallal, en el municipio pontevedrés de Salvaterra do Miño, en uno de los límites de la denominación Rías Baixas. La bodega está rodeada de viñedos de Albariño plantados con el sistema tradicional de pérgola.

La elaboración se realiza, según informa la empresa, con técnicas artesanales y con uso de levaduras autóctonas en la fermentación. Con ese trabajo, la bodega produce vinos blancos que define por su carga frutal y por un perfil armónico y equilibrado. La renovación de la imagen de Lusco se enmarca así en una estrategia con la que Pazos de Lusco quiere reforzar la relación entre el origen, el estilo del vino y su presentación ante el consumidor.

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