Tres hoteles boutique de Sóller apuestan por una Mallorca tranquila y sin aglomeraciones

Can Abril, Casa Bougainvillea y Solleric Petit Hotel se presentan como puerta de entrada al valle y la Tramuntana

Viernes 05 de Junio de 2026

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Tres hoteles boutique de Sóller apuestan por una Mallorca tranquila y sin aglomeraciones

Can Abril, Casa Bougainvillea y Solleric Petit Hotel, tres establecimientos del grupo Saratoga Tramuntana Hotels situados en el valle de Sóller, en Mallorca, centran su propuesta en una forma de viajar más pausada, con estancias de pequeño formato y una relación directa con el casco histórico, el paisaje de la Serra de Tramuntana y el comercio local. La compañía los presenta como alojamientos pensados para quienes buscan pasar el verano lejos de las zonas más concurridas de la isla.

Los tres hoteles están ubicados en Sóller, uno de los municipios más conocidos de la Tramuntana, y comparten una misma línea: edificios históricos rehabilitados, pocas habitaciones y espacios comunes orientados al descanso. Saratoga Tramuntana Hotels explica que su proyecto se basa en la recuperación y puesta en valor de casas tradicionales mallorquinas, combinadas con una hospitalidad contemporánea y cercana.

Can Abril se encuentra en una calle tranquila del casco histórico de Sóller y ocupa una casa tradicional mallorquina construida en 1900. El edificio perteneció en su día a la familia Pastor, propietaria de la fábrica de tejidos situada junto al inmueble. El hotel conserva elementos arquitectónicos originales y mantiene el estilo art nouveau presente en parte de las casas señoriales de la localidad.

Este alojamiento cuenta con diez habitaciones y se organiza alrededor de un patio interior ajardinado. Allí se sirven los desayunos con productos locales cuando el tiempo lo permite. La propiedad señala que las habitaciones son amplias y luminosas y que combinan la arquitectura mallorquina con comodidades actuales, entre ellas terrazas privadas, zonas de estar, detalles de madera y una decoración vinculada al estilo tradicional de la isla.

Casa Bougainvillea propone, en palabras de la compañía, una estancia más cercana a la de una casa mediterránea. El hotel ocupa una vivienda histórica construida a finales del siglo XIX en una de las calles arboladas de Sóller. Tras su restauración, el edificio conserva muros de piedra, vigas de madera y suelos mallorquines.

Las habitaciones de Casa Bougainvillea están orientadas al jardín o a las montañas de la Tramuntana. El desayuno se sirve en una terraza interior con vegetación mediterránea siempre que las condiciones meteorológicas lo permiten. Desde el establecimiento señalan que esa parte de la experiencia resume el carácter del hotel, centrado en la tranquilidad, la cercanía y la atención a los detalles.

Solleric Petit Hotel está situado en la calle Sa Lluna, una de las vías comerciales del casco histórico de Sóller. Su ubicación permite, según la empresa, vivir de forma directa la actividad diaria del municipio, con tiendas, restaurantes y cafeterías a pocos pasos. El hotel ocupa un edificio de 1900 que perteneció en origen a la familia Mascaró.

La propuesta de Solleric Petit Hotel se dirige a viajeros que buscan comodidad, funcionalidad y conexión con el entorno local. Sus habitaciones, amplias y luminosas, combinan tradición y modernidad con tonos cálidos y naturales. Algunas disponen de terrazas privadas o zonas de estar. El desayuno se sirve cada mañana en la terraza, que actúa como eje de la vida diaria del alojamiento.

Más allá de los hoteles, la oferta del valle de Sóller forma parte central de la experiencia. La localidad permite recorrer a pie su centro histórico, con calles empedradas, edificios modernistas y plazas como la de la Constitución. También reúne varios espacios culturales, entre ellos Can Prunera, el Jardí Botànic de Sóller y el Museo del Mar, que acercan al visitante a la historia artística y natural del municipio.

Uno de los principales atractivos de la zona es el tranvía histórico de madera que une el centro de Sóller con el puerto. El recorrido atraviesa huertos de naranjos, calles urbanas y el paseo marítimo. El precio indicado para este trayecto es de 10 euros. A ello se suma el Tren de Sóller, inaugurado en 1912, que conecta Palma con el municipio en un viaje de aproximadamente una hora entre túneles, viaductos y paisajes de olivares y almendros. El billete cuesta entre 23 y 30 euros por viaje.

La gastronomía y la producción local completan la oferta del valle. La zona es conocida por sus naranjos, olivares y pequeños productores. Entre las actividades citadas por la compañía figura la visita a Ecovinyassa, un agroturismo que organiza recorridos guiados por los naranjales, explica el cultivo tradicional, permite la recolección de fruta en temporada y ofrece degustación de zumo fresco por 18 euros por persona.

También aparece Can Det, una almazara y casa situada en el centro de Sóller que desarrolla propuestas de oleoturismo. La visita incluye el recorrido por una molinería de aceite local, explicaciones sobre la producción tradicional y degustación de aceites de oliva virgen extra mallorquines. El precio es de 25 euros por persona.

Saratoga Tramuntana Hotels enmarca estos tres establecimientos en una colección de hoteles boutique vinculada al histórico Hotel Saratoga de Palma. La empresa sostiene que su objetivo es preservar la arquitectura y el carácter de antiguas viviendas mallorquinas y ofrecer una manera más pausada de conocer la isla, en relación con el paisaje y la cultura de la Serra de Tramuntana.

El Hotel Saratoga, en Palma, forma parte de ese mismo grupo. El establecimiento recuerda que abrió en 1962 y que dispone de 180 habitaciones y suites. Cuenta además con tres piscinas, una de ellas solo para adultos en la azotea y otra climatizada en la zona wellness, donde también hay jacuzzi, gimnasio y spa.

En cuanto a la oferta de alojamiento en Sóller, Can Abril está situado en Carrer de Pastor, 26, y ofrece habitaciones desde 185 euros con IVA incluido. Casa Bougainvillea, en Carrer de Sa Mar, 81, parte de 148 euros con IVA incluido. Solleric Petit Hotel, en Carrer Sa Lluna, 81, tiene tarifas desde 127 euros con IVA incluido. Los tres establecimientos refuerzan así una oferta de pequeño formato en uno de los enclaves más visitados de la Tramuntana, con una propuesta centrada en el descanso, el patrimonio arquitectónico y la vida local.

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