David Manso
Lunes 01 de Junio de 2026
Leído › 633 veces

Dos bodegas, dos proyectos, dos filosofías de elaboración en un mismo grupo es lo que han presentado Koke Alonso, Delegado Comercial de Murviedro, y Rafa Gandía, Delegado Comercial de LoAlto, mediante una cata de cuatro vinos en el escenario de "Share Experience" de Winemad
En Bodegas Murviedro el objetivo que rige su filosofía es reivindicar el potencial de las variedades autóctonas de la Comunidad Valenciana como Bobal, Merseguera y Monastrell, y qué mejor manera que harcelo a través de sus vinos. El primer vino presentado en la cata es Sericis Merseguera 2024, un vino blanco de la variedad Merseguera, como su propio nombre indica, dentro de la Do Valencia. Una uva minoritaria que la bodega recupera para transformarla en un vino de gran frescura, acidez moderada sedoso y con complejidad aromática; fruta de hueso, esta madura, notas florales y balsámicas. El segundo vino es La Casa de la Seda 2022. Un tinto bajo Do Utiel-Requena elaborado a partir de cepas centenarias de la variedad Bobal plantadas en vaso que representa la parte más artesanal de la bodega. De cada cepa se obtiene únicamente un kilo de uvas y su elaboración tiene su complejidad; fudre de roble francés, depósito de hormigón y tinaja crían el vino por separado para finalmente realizar un coupage que da como resultado un vino de aromas a fruta madura, notas especiadas y herbáceas, goloso, de tanino amable y fondo mineral. Complejidad tanto en la elaboración como en el propio vino.

La segunda mitad de la ponencia mostró el singular proyecto de LoAlto, una decidida apuesta por la viticultura sostenible y los vinos de finca de corte moderno. El primer vino presentado es LoAlto Garnacha 2024 el cual demostró la capacidad expresiva de esta variedad en zona mediterránea. El resultado es un tinto con aromas a fruta roja, granada, ligero, de un tanino con cierto dulzor, de trago largo, alejado de las sobreextracciones y en el cual una ligera maceración carbónica, esta al 50%, le confiere frescura, jugosidad y una mayor intensidad aromática. Su perfil consolida el compromiso de la finca con la mínima intervención en bodega para dejar que la tierra hable por sí sola. La segunda de las elaboraciones es LoAlto Parcela Los Álamos 2024, un blanco de guarda elaborado con Garnacha blanca. Nuevamente aparece en mi camino un vino elaborado con una variedad alóctona. Complejo en nariz, destacan los aromas a notas cítricas, pomelo principalmente, flor blanca y balsámicos. En boca es cremoso, con volumen y final largo. Un vino con mineralidad y frescor aportados por los suelos calcáreos en los que se asienta el viñedo.
Una cata en la que cada serie de vinos refleja la identidad de cada una de las dos bodegas las cuales tiene filosofías distintas. Murviedro expresa la tradición e identidad de los vinos de la zona valenciana de Utiel – Requena, mientras que Loalto apuesta por vinos parcelarios en los que la pureza, la propia identidad del suelo y lo que expresa cada variedad se unen para dar como resultado unos vinos elegantes y expresivos.
David MansoLeído › 633 veces