Miércoles 29 de Julio de 2026
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La Denominación de Origen La Mancha entra en la fase final antes del arranque de la vendimia de 2026, con un envero ya visible en buena parte del viñedo y con la previsión de una campaña adelantada. La evolución de la climatología en las próximas semanas será, según trasladan responsables del sector, el factor que marcará la maduración de la uva y el equilibrio de los parámetros de calidad.
El cambio de color del fruto ya se aprecia con claridad en las zonas más tempranas. En provincias tradicionalmente más adelantadas, como Ciudad Real, las uvas estaban “ya pintadas” desde hace una semana, mientras que el envero empieza a perfilarse en áreas con una evolución más tardía, como Cuenca. Ese avance sitúa al viñedo manchego en la cuenta atrás para la recogida.
Juan Fuente, portavoz de la sectorial de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, sostiene que este tramo de la campaña será decisivo porque es el momento en el que la planta inicia la acumulación de azúcares y el desarrollo de compuestos aromáticos y fenólicos que después marcarán la calidad final de los vinos. Fuente considera además que “la sanidad del fruto está garantizada”, aunque evita anticipar cifras de producción porque, a su juicio, la evolución del clima durante este periodo de maduración puede alterar el resultado final.
La preparación de la vendimia ya ha comenzado también en las bodegas. Luis Fernández, director técnico de Bodegas Puente de Rus y decano del Colegio Oficial de Enólogos de Castilla-La Mancha, afirma que “el ambiente de vendimia ya se está palpando” y apunta a que “en cuestión de 15 días” podría arrancar la recogida.
Ese primer movimiento suele localizarse en municipios de la provincia de Ciudad Real como Villarrubia de los Ojos o Tomelloso, que tradicionalmente han marcado el inicio de la campaña para variedades de ciclo temprano. Entre las blancas figuran Chardonnay, Sauvignon Blanc y Moscatel. En tintas, las primeras en entrar suelen ser tempranillo o cencibel.
Después llegará el grueso de la recolección con variedades más ligadas al viñedo manchego, como Airén. Esa fase se extenderá durante septiembre y los primeros días de octubre, cuando miles de hectáreas de viñedo concentrarán buena parte de la actividad agraria en la zona amparada por la DO La Mancha.
La denominación subraya que la evolución del envero confirma la proximidad de una campaña que puede adelantarse respecto al calendario habitual. A falta de conocer cómo responderá la uva en la recta final de maduración, el sector mantiene la atención puesta en el tiempo como elemento decisivo para fijar el ritmo de entrada de la uva en bodega y el perfil final de la cosecha.
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