Lunes 01 de Junio de 2026
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Familia Torres se ha incorporado a la comunidad global B Corp tras obtener la certificación para sus bodegas en España y Chile con una puntuación de 121,3 puntos, muy por encima del mínimo exigido, fijado en 80. La compañía ha comunicado que desde abril de 2026 B Lab reconoce que todas sus bodegas cumplen los estándares necesarios para ser Empresa B Corp en desempeño social y medioambiental, transparencia y responsabilidad legal.
La bodega familiar, con sede en Vilafranca del Penedès, ha explicado que esta certificación la sitúa dentro de un movimiento internacional de más de 10.000 empresas que buscan impulsar una economía inclusiva, equitativa y regenerativa. En su nota, la empresa subraya que el reconocimiento alcanza a todas sus bodegas, desde España hasta Chile, donde elabora vinos, destilados, aceites y vinagres.
Familia Torres vincula la certificación a su modelo de negocio, que define como regenerativo. La compañía sostiene que su actividad genera impacto positivo desde el origen gracias al impulso de la viticultura regenerativa y ecológica y a la elaboración de vinos orgánicos. Añade que este enfoque no se limita a reducir daños, sino que aspira a regenerar ecosistemas, comunidades y recursos naturales, con efectos sobre la salud de los suelos, la biodiversidad y el tejido socioeconómico local.
La empresa señala también que ese trabajo se apoya en prácticas agrícolas innovadoras, políticas activas de gestión del agua y conservación del suelo, además de su labor en acción climática y protección de la biodiversidad a través del programa ambiental Torres & Earth. En las últimas décadas, afirma que ha usado la innovación en sostenibilidad como una herramienta para aumentar la resiliencia a largo plazo y generar valor para la compañía y su entorno. Dentro de esa línea sitúa el proyecto de recuperación de variedades ancestrales, iniciado en los años 80.
B Corp también ha valorado la forma de trabajar de Familia Torres y la ha reconocido como un modelo de actuación responsable alineado con sus valores, basado en políticas y prácticas operativas que mejoran de forma continua el impacto en gobernanza, personas, medio ambiente, entorno y cadena de valor. La bodega añade que, además de impulsar el desarrollo económico local y generar un impacto positivo en el territorio, ha cofundado organizaciones de alcance internacional que promueven la sostenibilidad en el sector del vino, como IWCA, International Wineries for Climate Action, y la AVR, Asociación de Viticultura Regenerativa.
Mireia Torres, directora de Innovación y Sostenibilidad de Familia Torres, ha subrayado el carácter colectivo del logro y el papel de B Corp como motor de transformación. En sus palabras, B Corp ayuda a integrar la sostenibilidad social, medioambiental y financiera en cada decisión y a seguir impulsando la mejora continua en lo que hacen. También ha agradecido el trabajo de los colaboradores y colaboradoras y el liderazgo del director general, Fabrice Ducceschi, para hacer posible este reconocimiento.
Por su parte, Lucas Hunter, director ejecutivo interino de B Lab Spain, ha dado la bienvenida a Familia Torres a la comunidad B Corp. Ha señalado que esta comunidad trabaja para reducir la desigualdad, respetar y regenerar el medio ambiente, fortalecer las comunidades y crear empleos de alta calidad con dignidad y propósito. Según ha dicho, Familia Torres se incorpora como un nuevo miembro que muestra con su ejemplo cómo se pueden alcanzar esos resultados.
La empresa insiste en que B Corp no es un punto de llegada, sino un paso más en su hoja de ruta. Familia Torres recuerda que suma cinco generaciones dedicadas al cultivo de la vid y a la elaboración de vinos y destilados, combinando la tradición heredada con una apuesta constante por la innovación. Miguel Torres M., miembro de la quinta generación, afirma que en la familia siempre han trabajado desde el respeto a la tierra y al entorno, y que ser B Corp no cambia su ADN, aunque sí lo formaliza y lo hace más visible ante clientes y consumidores de todo el mundo.
En esa misma declaración, Miguel Torres M. sostiene que la certificación anima a la compañía a seguir utilizando sus viñas y bodegas como una fuerza transformadora al servicio de las personas y del entorno, alineada con su propósito de crear momentos de alegría y conectar a las personas para un mundo mejor.
Durante el proceso para obtener la certificación, Familia Torres ha contado con el apoyo de ACCIÓ, la agencia para el crecimiento de las empresas de la Generalitat de Catalunya, a través de la línea de crecimiento y cambio estratégico, orientada a promover la sostenibilidad en la empresa mediante la innovación.
La bodega, arraigada en la tradición vitícola del Penedès desde el siglo XVI, fundó su empresa en Vilafranca del Penedès en 1870. La quinta generación se centra ahora en la elaboración de vinos de viñedos singulares y fincas históricas, la recuperación de variedades ancestrales y la viticultura regenerativa para hacer frente al cambio climático, además de la preservación y comunicación de ese legado a través de experiencias enoturísticas.
Familia Torres sigue elaborando una selección de brandis y otros destilados de prestigio internacional, junto con productos alimentarios como aceites y vinagres. La lucha contra la emergencia climática figura desde 2008 entre sus ejes de actuación, mediante acciones de adaptación y mitigación para reducir las emisiones de CO2. La compañía cuenta con viñedos y bodegas en Penedès, Conca de Barberà, Priorat y Costers del Segre; en Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rías Baixas, y también en Chile.
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