Rioja arranca una de las vendimias más tempranas de su historia

Las primeras previsiones apuntan a una recuperación de la producción tras una cosecha corta

Martes 11 de Agosto de 2026

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La Denominación de Origen Calificada Rioja ha iniciado la vendimia de 2026 el pasado 6 de agosto con las primeras recolecciones en Viñedos de Aldeanueva y Bodegas Ilurce. El comienzo de campaña llega con un adelanto poco habitual, hasta el punto de situarse entre los más tempranos de la historia de la denominación, y coincide con la publicación del primer Boletín de Maduración del Consejo Regulador y con la aplicación de las nuevas normas que regirán esta cosecha.

El inicio de la recogida abre unas semanas de especial atención para viticultores y bodegas, con buenas perspectivas sanitarias y de producción, aunque todavía queda por ver cómo evoluciona la maduración del viñedo en el conjunto de Rioja antes de que la vendimia se extienda de forma generalizada. Las primeras entradas de uva en bodega se producen mientras el Consejo empieza a difundir los controles técnicos que sirven de referencia para fijar el momento de corte en cada zona y variedad.

Los primeros datos del Boletín de Maduración corresponden solo a Rioja Oriental. En esa zona, los análisis recogen niveles de acidez y pH adecuados para estas fechas, además de indicadores favorables de madurez fenólica. Entre ellos figuran el índice de polifenoles totales, los antocianos y la intensidad colorante, tres parámetros que el Consejo considera útiles para medir el estado de la uva de cara a la elaboración.

Junto a esos datos, el informe aprecia un retraso claro en la maduración alcohólica respecto a la campaña de 2025. También observa que el peso medio de la baya está por debajo del registrado el año pasado en la mayor parte de las variedades. El descenso más acusado se da en Graciano, con un 15,46% menos, mientras que Mazuelo es la única variedad que sube, con un 5,54% más. Los servicios técnicos del Consejo Regulador piden interpretar estos resultados con prudencia por la fecha tan temprana del muestreo.

El organismo regulador actualizará los boletines cada semana y, a medida que avance agosto, ampliará el seguimiento al conjunto de la denominación. La intención es ofrecer una herramienta práctica para que viticultores y bodegas ajusten sus decisiones sobre el momento óptimo de vendimia según la zona, la variedad y el estado real de la maduración.

Las primeras previsiones de la campaña son mejores que las de 2025. Rioja espera una recuperación de la producción después de una cosecha corta, marcada además por la incidencia del mildiu en numerosas zonas. El viñedo presenta, en términos generales, un buen estado sanitario, aunque el comportamiento meteorológico de las próximas semanas seguirá siendo determinante para confirmar tanto el volumen final como la calidad de la uva.

La vendimia se desarrollará bajo las normas aprobadas por el Pleno del Consejo Regulador con el respaldo del 97% del sector. El llamado Plan de Equilibrio mantiene el rendimiento amparable en el 90% para las variedades tintas, con un máximo de 5.850 kilos por hectárea, y en el 100% para las blancas, hasta 9.000 kilos por hectárea. También continúan los rendimientos de transformación del 69% para la uva tinta y del 70% para la blanca. El exceso de producción deberá ir a destilación, una medida con la que la denominación busca ajustar la oferta a la demanda y preservar el valor de sus vinos.

Junto a esas reglas, el Consejo ha activado un Plan Especial de Seguimiento Vitivinícola con 24 medidas para reforzar el control del viñedo antes, durante y después de la vendimia. El dispositivo mantiene herramientas ya implantadas, como el sistema de predicción de cosecha basado en inteligencia artificial, y añade nuevas actuaciones para intensificar la vigilancia de parcelas, supervisar explotaciones que sigan sin vendimiar una vez terminada la campaña y aumentar el control sobre operadores que incumplieron las normas en ejercicios anteriores.

Ese plan incorpora además el nuevo Buzón del Inscrito, un canal confidencial para comunicar incidencias relacionadas con el viñedo. El operativo contará también con el apoyo de cerca de una treintena de profesionales que se sumarán al dispositivo habitual de vendimia, con el objetivo de ampliar la capacidad de inspección en un periodo en el que se concentra buena parte de la actividad del sector.

La campaña de 2026 será además la primera en la que se apliquen las modificaciones del pliego de condiciones que permiten elaborar y amparar vinos con menor graduación alcohólica. Rioja podrá comercializar tintos, blancos y rosados con hasta un grado y medio menos de alcohol y espumosos con una reducción de hasta un grado. También cambia la graduación mínima exigida para las uvas blancas, que pasa del 10,5% vol. al 9% vol., mientras que en las tintas se mantiene en el 11% vol. El Consejo sostiene que esta medida amplía las opciones de elaboración para adaptarse a las nuevas pautas de consumo sin alterar la identidad de los vinos de Rioja.

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