10 destinos españoles para vivir y trabajar en remoto fuera de las grandes ciudades
La selección reúne ciudades medias y pequeños municipios con servicios digitales, calidad de vida y buenas conexiones
viernes 7 de agosto de 2026

España superó a comienzos de 2026 los 10 millones de residentes nacidos fuera del país, cerca de una quinta parte de su población, después de haber recibido entre 2022 y 2024 una media anual próxima a 800.000 personas procedentes del extranjero, la cifra más alta de la Unión Europea durante ese periodo. A esa capacidad de atracción se suma desde finales de 2022 una regulación específica para profesionales de terceros países que trabajan a distancia, creada por la denominada Ley de Startups, que introdujo un visado y una autorización de residencia para los llamados nómadas digitales.
El trabajo remoto abre además la posibilidad de instalarse fuera de Madrid, Barcelona y otros grandes núcleos urbanos. La calidad de vida, el clima, las comunicaciones, el acceso a Internet, los servicios, la gastronomía o la proximidad a espacios naturales han situado a ciudades medias y pequeños municipios entre las alternativas para quienes pueden desarrollar su actividad profesional desde cualquier lugar. España ocupa en 2026 el puesto 17 del índice de calidad de vida de Numbeo, mientras que la extensión de las infraestructuras digitales ha ampliado las opciones disponibles por buena parte del territorio.
Sobre esa realidad, la firma de servicios de pago SumUp ha elaborado una lista de diez localidades españolas que considera especialmente adecuadas para nómadas digitales. La relación se aleja de las grandes capitales y reúne propuestas muy diferentes entre sí, desde ciudades costeras y núcleos próximos a la montaña hasta localidades insulares y pequeños municipios rurales.
Pamplona figura entre las propuestas por su combinación de servicios, zonas verdes y patrimonio histórico. Su tamaño facilita los desplazamientos cotidianos y dispone de espacios de coworking con Internet de alta velocidad, salas de reuniones y puestos compartidos. Su situación permite además acceder con facilidad al Pirineo navarro y a distintas etapas del Camino de Santiago.
Tarragona reúne servicios urbanos, costa mediterránea y uno de los principales conjuntos arqueológicos romanos de la península, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. La ciudad dispone de conexiones ferroviarias de larga y media distancia, además de alta velocidad, y cuenta con inviernos suaves que facilitan la residencia durante todo el año.
Sigüenza representa la opción de Castilla-La Mancha para quienes prefieren trabajar desde un entorno rural. Su castillo medieval, la catedral y el casco histórico forman parte de una localidad declarada conjunto histórico-artístico en 1965. ONU Turismo la incluyó además entre los Best Tourism Villages de 2023 y pertenece a la Red Nacional de Pueblos Acogedores.
Jaca es la localidad elegida en Aragón. La ciudad ofrece servicios, gastronomía y acceso directo al Pirineo. Entre su patrimonio se encuentran la catedral de San Pedro y la Ciudadela, fortaleza del siglo XVI declarada Bien de Interés Cultural. Su proximidad al Camino de Santiago y a los valles pirenaicos permite combinar el trabajo remoto con actividades de montaña.
Oviedo aparece como la propuesta asturiana por su red de servicios, sus zonas verdes y su casco histórico. La ciudad conserva también un patrimonio prerrománico reconocido por la UNESCO, con monumentos como Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo y la Cámara Santa de la catedral. Sus conexiones ferroviarias y el acceso al Aeropuerto de Asturias completan una ubicación próxima tanto a la costa como a la montaña.
Alicante representa a la Comunitat Valenciana. El clima mediterráneo, las playas y la gastronomía se combinan con espacios municipales de coworking y apoyo al emprendimiento gestionados por la Agencia Local de Desarrollo Impulsalicante. La ciudad cuenta además con una amplia conexión aérea internacional a través del Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, con 144 destinos operados por 42 compañías.
Corralejo, en el municipio de La Oliva, es la opción seleccionada en Canarias. La localidad majorera combina servicios turísticos, presencia internacional y acceso a playas y espacios naturales. El Parque Natural de Corralejo protege más de 2.600 hectáreas de dunas y zonas volcánicas, mientras que las temperaturas suaves y las conexiones marítimas con Lanzarote y la isla de Lobos amplían las posibilidades para quienes trabajan desde la isla.
Maó-Mahón, capital de Menorca, representa a Balears. La ciudad reúne servicios y patrimonio alrededor de uno de los principales puertos naturales del archipiélago y se encuentra próxima al Parque Natural de S'Albufera des Grau. Menorca es además Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 1993.
Benarrabá, en la Serranía de Ronda, es la propuesta andaluza. Este pequeño municipio del valle del Genal dispone de fibra óptica, cobertura 4G y dos espacios de trabajo compartido, el Centro Guadalinfo y el Centro de Innovación Social y Digital. También pertenece a la Red Nacional de Pueblos Acogedores.
La relación se completa con A Coruña, que combina servicios urbanos, costa atlántica, playas, gastronomía y actividad cultural. Para quienes necesitan espacios profesionales compartidos, el Centro Municipal de Empresas Accede Papagaio dispone de zona de coworking, conexión gratuita a Internet y servicios de asesoramiento, formación y apoyo al emprendimiento.