Lunes 18 de Mayo de 2026
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Mariano Braga ha presentado Seriales Singulares, un nuevo proyecto junto a Michelini i Mufatto que gira en torno a dos vinos de Sangiovese de distintas añadas pensados para beberse juntos. La propuesta nace en Tupungato, en el Valle de Uco, y se apoya en una idea poco habitual en el mercado: no ofrecer dos botellas para elegir una, sino dos expresiones de una misma uva para comparar cómo cambia el vino con el paso del tiempo y con las condiciones de cada vendimia.
El proyecto se construye sobre una misma variedad, un mismo origen y dos cosechas consecutivas, 2021 y 2022. Braga explica que la intención no es plantear una elección entre una botella y otra, sino invitar a abrir ambas al mismo tiempo para percibir las diferencias. La propuesta se presenta como una experiencia de comparación directa, en la que el consumidor puede observar matices, texturas y evolución en copa a partir de dos vinos elaborados bajo un mismo criterio.
Michelini i Mufatto, la bodega familiar de Gualtallary, se ha sumado a esta iniciativa con un trabajo centrado en partidas mínimas y en la pureza del terroir. Para la casa, colaborar en un proyecto ajeno no es una práctica habitual, pero en este caso el potencial y la sanidad del viñedo fueron determinantes. El origen está en un parral histórico de más de 50 años situado en Tupungato, que el equipo elaboraba de forma ocasional y que nunca se había vinificado como varietal puro.
Braga cuenta con más de veinte años de trayectoria en la industria vitivinícola y es uno de los comunicadores de vino más influyentes del mundo de habla hispana. Ha sido seleccionado en tres ocasiones entre los mejores del mundo por la International Wine and Spirit Competition. Además, es fundador de la comunidad de Bebedores Seriales y creador de MeLoDijoBraga El Podcast. En su relato sobre el origen del proyecto, el sommelier recuerda que el Sangiovese fue siempre una obsesión para él, precisamente porque en Argentina era una uva poco valorada cuando empezó en el vino.
Según explica, le interesaba una variedad que no se impusiera por fuerza, sino por carácter. Esa inquietud terminó conectando con Gerardo Michelini, Andrea Mufatto y Manuel Michelini, que le hablaron de ese viñedo histórico de Tupungato. A partir de ahí se puso en marcha un trabajo conjunto que buscó respetar al máximo la identidad de cada añada y dejar que cada año hablara por sí mismo.
La elaboración de ambas botellas siguió un criterio estricto. El rendimiento máximo fue de 5.000 kilos por hectárea y la crianza se realizó en madera de Tonnellerie Rousseau, la casa de Gevrey-Chambertin con la que los enólogos mantienen una relación de larga data. El objetivo fue conservar la personalidad de cada vendimia sin forzar una lectura uniforme entre los dos vinos.
El Sangiovese 2021, con 13,50% de alcohol, procede de una vendimia equilibrada, marcada por nubes, calma y una madurez lenta. En su composición intervienen uvas de dos fincas, Zingaretti y La Cautiva. Pasó 12 meses en barricas de primer uso de 500 litros. Braga lo define como un vino introspectivo, serio y complejo, con capas que evolucionan de forma constante en la copa. El propio sommelier asegura que esta añada le recuerda a algunos de los vinos que más le marcaron en sus veinte años de trayectoria.
El Sangiovese 2022, con 13,55% de alcohol, procede íntegramente de Finca Zingaretti, en La Arboleda. La añada estuvo marcada por el frío y por lluvias cercanas a la cosecha, factores que terminaron definiendo su perfil. Se crió en barricas de segundo uso, con una presencia menor de madera. El resultado es un vino más joven, directo y fresco, con la tipicidad varietal en primer plano. Braga lo resume con una frase clara: si el 2021 invita a pensar, el 2022 da sed desde la primera copa.
La idea de Seriales Singulares se completa con la forma de consumo. Abrir las dos botellas al mismo tiempo no aparece como una sugerencia, sino como parte central del proyecto. Braga insiste en que ambos vinos deben servirse juntos, dejar que respiren y observar cómo cambian en la copa, porque lo harán de manera distinta. Esa diferencia, según el creador, es precisamente la razón de ser de la propuesta.
El lanzamiento llega al mercado en una tirada de 2026 estuches, una cifra que conmemora el año en que los vinos salen a la luz. Cada estuche incluye una botella de cada añada. La edición limitada refuerza el carácter de partida pequeña que define tanto el proyecto como el trabajo de Michelini i Mufatto.
La aparición de Seriales Singulares se inscribe además en un momento en el que el mapa vitivinícola argentino sigue dominado por las variedades más consolidadas. La superficie total de viñedos en Argentina se sitúa por debajo de las 200.000 hectáreas, con una caída del 2,5% en 2024 y la pérdida de cerca de 1.000 viñedos en todo el país, según datos del INV. En ese escenario, variedades menos difundidas como el Sangiovese encuentran espacio en proyectos de pequeña escala, donde pesan más la identidad y la honestidad del terroir que el volumen.
Seriales Singulares se presenta así como una apuesta por una uva poco habitual en Argentina, trabajada desde un viñedo histórico y con dos lecturas distintas de una misma variedad. El proyecto se completa con una ficha técnica que lo define como una edición limitada de dupla de añadas, elaborada con 100% Sangiovese en Tupungato, Valle de Uco, y con información disponible en su web oficial.
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