Lunes 04 de Mayo de 2026
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Al amparo de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana y de la DO Cava nació en Extremadura en 2013 la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana, un itinerario enoturístico certificado dentro del Club de Producto Rutas del Vino de España. La propuesta toma como eje la historia del vino en la región y recorre espacios donde conviven vestigios prehistóricos, arquitectura singular y experiencias ligadas al cava y a la gastronomía local.
La ruta se apoya en una lectura amplia del territorio, con referencias que van del pasado tartésico al romano y al medieval. En ese recorrido, Almendralejo ocupa un lugar central como capital de Tierra de Barros y como municipio donde se conservan dos enclaves muy distintos entre sí, pero unidos por la relación con el vino y con la memoria histórica de Extremadura.
Uno de ellos es el sepulcro prehistórico de Huerta Montero, un enterramiento colectivo construido hace más de 4.600 años, en la Edad del Cobre. El yacimiento fue descubierto por casualidad en los años noventa del siglo pasado y excavado entonces por voluntarios y voluntarias de la Asociación Arqueológica V Marqués de Monsalud, bajo la dirección de los arqueólogos Francisco Blasco y Manuel Alesón. La intervención permitió sacar a la luz un conjunto de gran valor histórico, de la misma época que la pirámide de Dyoser, en Egipto, el Zigurat de Ur, en Irak, o Stonehenge, en Reino Unido.
El sepulcro presenta un hall de entrada, un corredor inicial, tres estructuras circulares, una de ellas la cámara principal, doble puerta de acceso, paredes enlucidas, piedras verticales a modo de ortostato y techo adintelado. El estudio del monumento continúa en la actualidad. En su interior aparecieron restos óseos y objetos con los que fueron enterradas las personas allí depositadas: platos de cerámica, puntas de flecha, ídolos de falange, colmillos de jabalí, una caracola, un tarro hecho con hueso que contenía aceites esenciales, peinas y un cristal de prisma.
Ese cristal resulta clave para entender la orientación del sepulcro. El acceso está alineado con el sol de invierno y, cuando llega el solsticio, la luz entra por el corredor e ilumina la cámara circular. Esa escena puede verse cada mes de diciembre por quienes visitan Huerta Montero. El enterramiento, con forma de útero materno, también remite a la relación con la tierra. Los cuerpos hallados en las excavaciones estaban colocados en posición fetal.
La vida del yacimiento no se limita al invierno. Durante el solsticio de verano, el espacio acoge conciertos de jazz, velas, cava y jamón, en una cita que une patrimonio y ocio en torno a un lugar que forma parte de la identidad de Almendralejo.
La otra parada singular de la ruta está en la plaza de toros de Almendralejo, un coso de estilo neomudéjar construido en 1843. En su interior se conserva una bodega de conos de cemento levantada en una etapa de desarrollo demográfico y económico de la ciudad. Los bodegueros y viticultores comprobaron entonces que en verano la plaza ofrecía unas condiciones de humedad y frescura adecuadas para conservar el vino.
Los 29 conos de la plaza guardaban en torno a 750.000 litros de vino. El recinto combina en la actualidad festejos taurinos con otros actos de carácter social y es el único en el mundo que alberga una bodega en su interior. Allí, el campeón de Extremadura de Sumiller, Carlos Vivas, ofrece una experiencia centrada en el arte del degüelle con pluma de vino y con sable del cava extremeño.
Vivas, embajador de las rutas gastronómicas de la región, plantea estas actividades como una forma de acercar al público prácticas que suelen verse en restaurantes Michelin, pero que no están al alcance de todos los bolsillos. En la plaza degüella con pluma y tenaza artesanal, fabricada en Casar de Cáceres, vinos de la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana y, con sable, cava de Almendralejo, el único municipio extremeño que pertenece a la DO Cava.
El sumiller explica que aprendió “a base de ensayo y error” y enlaza la historia de Extremadura con la de Portugal y Francia a través de esta técnica. También recuerda la leyenda según la cual Napoleón celebraba con champán las victorias, pero bebía este espumoso también en las derrotas. “En la victoria se merece, en la derrota se necesita”, resume.
En el Coso de Almendralejo, esa propuesta se acompaña de cava de Tierra de Barros con chocolate o con turrón de Castuera. La ruta reúne así patrimonio, vino y gastronomía en un mismo recorrido, con Huerta Montero y la plaza de toros como dos de sus paradas más singulares.
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