Viernes 17 de Abril de 2026
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Durante décadas, el vino tinto se ha asociado casi solo al invierno, a las comidas contundentes, a las sobremesas largas y a las temperaturas bajas. ALEVA Crianza 2023 nace para cuestionar esa idea desde la Ribera del Duero y propone una forma más libre de disfrutar un crianza, también cuando el tiempo acompaña y la mesa se aligera.
El vino está elaborado por Eva Fernández, hija del bodeguero Alejandro Fernández, fallecido en 2021. La propia bodega presenta este tinto como una apuesta por la frescura, el equilibrio y la elegancia, con una vocación clara de romper con los usos más rígidos que suelen acompañar al vino tinto. La propuesta no se limita al invierno: también se plantea para primavera y verano, servido ligeramente refrescado, junto a comidas más ligeras o en conversaciones al aire libre.
La bodega sitúa este lanzamiento en San Martín de Rubiales, en Burgos, dentro del corazón de la Ribera del Duero. El vino procede de viñedos situados a 940 metros de altitud y sobre suelos arcilloso-calcáreos. La vendimia se realizó de forma manual durante la segunda quincena de septiembre, con selección de racimos en óptimo estado de maduración.
Después de la fermentación controlada, ALEVA Crianza 2023 permaneció 20 meses en barricas de roble americano. Más tarde se afinó en botella durante al menos cuatro meses más. La bodega explica que ese trabajo busca el equilibrio entre complejidad y frescura, una idea que encaja con el perfil que quiere dar al vino.
Eva Fernández resume esa filosofía en una declaración que acompaña la presentación del crianza. “Durante mucho tiempo nos han enseñado que el vino tinto era solo para el invierno, pero eso depende más de cómo lo entendemos que del propio vino. Con ALEVA Crianza 2023 he querido hacer un tinto que se disfrute todo el año, sin prejuicios. Es un vino que habla de libertad, pero también de origen y de todo lo que aprendí de mi padre, Alejandro Fernández, sobre respetar la tierra y dejar que el vino encuentre su momento”, afirma.
En copa, el vino presenta un color burdeos intenso, brillante y limpio. En nariz, la bodega lo describe como complejo y elegante, con fruta negra madura, aromas varietales de tempranillo, matices especiales y minerales, además de notas de madera noble bien integradas. En boca aparece estructurado y voluminoso, con taninos sedosos y un final persistente y prolongado.
La casa lo recomienda para acompañar carnes rojas, guisos tradicionales, quesos curados y propuestas de cocina contemporánea. También lo presenta como un vino de guarda, con capacidad de envejecimiento superior a 15 años. Su precio de venta al público es de 30 euros.
La presentación también pone el foco en el Día de la Madre. La bodega plantea ALEVA Crianza 2023 como un regalo distinto, pensado para compartir y para salir de lo previsible. La idea es asociar el vino a un momento concreto, una comida juntas o una conversación larga, más que a un simple obsequio material.
Bodega AlevA se presenta como un proyecto personal de Eva Fernández en el corazón de la Ribera del Duero. La empresa explica que nace de los sueños y enseñanzas compartidos con su padre, con quien trabajó desde 1993. Eva se formó en enología en Madrid y Burdeos, y la bodega define su trabajo como una búsqueda de vinos con alma, honestos y con una identidad de autor marcada por el origen.
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